martes, 13 de agosto de 2013

¿Experiencias cercanas a la muerte en ratas?

Un estudio ha investigado el comportamiento cerebral en ratas después de la muerte clínica. Ha encontrado signos de actividad durante 30 segundos. ¿Tiene esto que ver con las experiencias cercanas a la muerte que narran muchas víctimas de ataques cardíacos?



El estudio ha suscitado polémica porque las experiencias cercanas de la muerte ECM siempre van acompañadas de un gran escepticismo científico. En este caso, el estudio realizado con ratas es un estudio científicamente controlado del que se pueden sacar algunas conclusiones.

Un mamífero se considera clínicamente muerto cuando su corazón ha dejado de latir y no fluye sangre por sus venas. En 2007, científicos de la Universidad de Michigan estaban investigando la actividad cerebral en ratas que habían sufrido un ataque cardíaco. Tres de ellas murieron durante la noche y los científicos descubrieron con sorpresa que su actividad cerebral se había incrementado después de la muerte. De modo que se pusieron a investigar.

El equipo implantó electrodos en los cerebros de nueve ratas para medir las ondas cerebrales, alfa, beta, gamma... Sedaron y anestesiaron a las ratas y les suministraron una inyección letal que paró sus corazones. 

El resultado de la medición fue que, en efecto, algunas de las ondas cerebrales aumentaron su fuerza durante un breve periodo. Estas ondas llamadas gamma se sincronizan y ponen en contacto grandes y remotas zonas del cerebro. Parece que el objetivo es coordinar una respuesta global del cerebro ante determinadas situaciones. A las ondas gamma también se les atribuye una gran responsabilidad en la conciencia.

De modo que el resultado es que las ratas tuvieron una cierta actividad cerebral durante unos 30 segundos después de la muerte. A partir de aquí se abre el terreno para las elucubraciones.

Cerca de un quinto de las personas que sufren ataques cardíacos y sobreviven narran experiencias cercanas a la muerte. Los pacientes relatan estas experiencias como más reales que la realidad. Hace unos meses, un neurocirujano escribió un libro al respecto. El Dr Eben Alexander sufrió una meningitis y durante el tiempo en el que estuvo en coma vivió este tipo de experiencias. Con ello escribió un libro, Prueba del Cielo, que se ha convertido en un Best Seller durante 35 semanas y ha vendido más de dos millones de copias. El problema del Dr Eben Alexander no es que relatara su experiencia, sino que aprovechó su condición de neurocirujano para dar un apoyo científico a sus vivencias del todo subjetivas.

El estudio de las ratas sugiere algunas reflexiones. La muerte es un proceso. No es un momento, antes del cual estás vivo y después muerto. Eso sí, es bastante rápido. Pero no tan rápido para que todo suceda a la vez. Puede haber múltiples explicaciones al aumento de la actividad cerebral. Una muy lógica supone que es una respuesta del cerebro, una gran alarma que activa todos los circuitos para salvarse de la muerte mientras queda energía. Otra respuesta neurofisiológica más prosaica dice que la falta de oxígeno y glucosa estimula la actividad cerebral durante unos instantes.


Siempre habrá alguien como el Dr Eben Alexander que aproveche la ocasión para contarnos una milonga y vender millones de libros. Lo cierto es que no es ético investigar con personas para ver cómo se mueren. Por ello, investigaciones como la presente son fundamentales para comprender como nos llega la muerte.

domingo, 30 de junio de 2013

Aplicaciones móviles para los bonobos Kanzi y Teco

El uso de los nuevos dispositivos como los teléfonos móviles o las tablets ha supuesto una revolución para el público en general. También para las personas con discapacidades. Ahora se ha revelado una herramienta fundamental en el estudio de las habilidades cognitivas de los grandes simios. Un grupo de bonobos es capaz de manejar un lenguaje de hasta 600 palabras mediante el uso de ingeniosas aplicaciones.



Miles de aplicaciones están disponibles para nuestros teléfonos. Más allá del público general, se están creando aplicaciones para personas con discapacidad como la usada para ayudar a un niño a hablar.

Los bonobos son grandes simios primos de los chimpancés. Recientemente se ha descifrado su genoma, el último que quedaba de los grandes simios tras el chimpancé, el gorila y el orangután. Apenas quedan 50.000 ejemplares en libertad, todos en la República Democrática del Congo. Los bonobos son muy sociables y establecen una buena relación con los humanos.

El estudio del lenguaje en los animales y en concreto en los monos ha sido de gran interés desde hace décadas. Pero siempre han existido importantes problemas. Uno de ellos es el llamado efecto Clever Hans, llamado así por el nombre de un caballo con sorprendentes habilidades como sumar y restar o hablar alemán. Con el tiempo se demostró que en realidad Clever Hans era muy listo, pero no sumaba o restaba, sino que atendía a las pistas inconscientes de su domador. Con los simios se produjeron problemas similares y era difícil saber si manejaban el lenguaje o respondían a pistas proporcionadas por sus cuidadores.

El otro problema fundamental para el estudio del lenguaje en los monos es que estos carecen de los órganos apropiados de fonación humanos. No pueden hablar lo que no significa que no puedan manejar el lenguaje.

Según el prestigioso lingüista Noam Chomski, el lenguaje tiene una parte innata y otra adquirida. Es innato el cableado cerebral para el lenguaje. Es adquirida la lengua concreta que hablamos. Si un niño no recibe estimulación lingüística en su infancia nunca hablará bien. Por el contrario, cualquier niño puede aprender cualquier lengua que escuche en su infancia.



Los nuevos dispositivos como las tabletas han permitido solventar los dos problemas. Por un lado proporcionan una herramienta de comunicación a los monos que les libera de la palabra hablada. Por otro permiten una medición precisa de sus auténticas habilidades más allá de subjetivas interpretaciones.

El grupo de bonobos del Bonobo Hope Great Ape Trust Sanctuary ha demostrado unas sorprendentes habilidades lingüísticas. Manejan una ingeniosa aplicación sobre tabletas que se basa en lexicogramas. El animal toca un símbolo en la pantalla y aparece una imagen a la vez que se oye su sonido en inglés. En 1971 se comenzaron a usar los lexigramas. Inicialmente se usaban 120 símbolos. Con el tiempo se aumentó la cifra hasta 384 y ahora hasta 600. Además se usa una pantalla táctil en lugar de teclado y la pantalla es inalámbrica, permitiendo una gran movilidad.

Kanzi es uno de ellos que llegó a hacerse famoso porque ha tocado el piano con Paul McCartney y Peter Gabriel. Reconoce más de 500 lexigramas que usa para pedir cosas, responder preguntas y hacer pequeñas frases. Conoce miles de palabras habladas.

Escrita en Java, la app es barata así como los dispositivos tablets sobre los que corre. Esto es un gigantesco avance sobre los dispositivos anteriores. Ahora es posible también crear lexigramas sobre la marcha para ampliar el vocabulario. Por ejemplo, un bonobo tiene dolor de muelas para lo que aún no hay lexigrama. El experimentador lo escribe y la app crea un lexigrama y lo dice en voz alta de forma que se establece un vínculo entre lo que el animal siente y el nuevo lexigrama.

Nadie enseño el lenguaje humano a Kanzi. Lo aprendió mientras escuchaba a los investigadores enseñarselo a su madre, Matata que nació salvaje. Kanzi aprendió como un niño, escuchando. De pronto los investigadores descubrieron lo que Kanzi había aprendido.

Ahora, el joven Teco, hijo de Kanzi, parece mejor que su padre ya que está inmerso en el lenguaje humano desde recién nacido. Tiene dos años. Es capaz de juntar las palabras en frases, hacer preguntas, bromas y conversar.

Están desarrollando un montón de apps para los bonobos que incluyen juegos clásicos para observar mejor su comportamiento. Incluso un pequeño robot bonobo movido a distancia por los propios animales. Al ser wireless, la observación de las habilidades de los bonobos se realiza en un ambiente completamente irrestricto.

En otro zoo están usando iPad para comunicarse con orangutanes. En el futuro pondrán pantallas interactivas sincronizadas con los iPad para que los visitantes se comuniquen con los orangutanes.


La sencillez y economía de los nuevos dispositivos y aplicaciones está abriendo una puerta al estudio del comportamiento y el lenguaje de nuestros primos, los grandes simios.

Artículo publicado originalmente en ALT1040

domingo, 23 de junio de 2013

Un largo segundo en el cerebro

Millones de acontecimientos ocurren en el cerebro durante un solo segundo. ¿Cómo se las arregla este complejo órgano para ordenarlos y saber lo que sucede antes, después y simultáneamente?



Millones de impulsos llegan al cerebro desde distintos sentidos. Millones llegan incluso desde un sentido como la vista. El cerebro tiene múltiples áreas de procesamiento. En la vista por ejemplo se procesa en centros distintos el color, la forma o el movimiento. Cada impulso recorre un camino diferente al resto. Algunos son más largos y otros son más cortos. Por lo tanto, tardan distinto tiempo en llegar al cerebro. ¿Cómo sabe el cerebro que dos impulsos que sucedieron a la vez pero llegan en distinto momento son en realidad simultáneos?

El cerebro no es una cámara fotográfica. El cerebro construye el mundo, no toma una imagen fija. El ejemplo de la vista es claro. Vemos un auto rojo moverse. No vemos una sucesión de manchas rojas y una sucesión de formas de auto en distintas posiciones. Es lo que se llama la unión de características. El cerebro lo integra todo y vemos un auto rojo moverse.

Engañar al cerebro y crear ilusiones es muy sencillo. Hay muchos ejemplos de ilusiones visuales. También es sencillo crear ilusiones temporales. Ponte delante de un espejo. Mira a tu ojo izquierdo. Luego al derecho. Hazlo tantas veces como quieras y no verás que tus ojos se mueven. ¿Otra ilusión? Se pide a los sujetos que digan cuánto tiempo está presente un círculo en la pantalla. En general la estimación es correcta. A otros se le pide lo mismo con un círculo que se aleja. También estiman correctamente la duración. Ahora el círculo se acerca. Los sujetos interpretan que la duración es mayor. Algo que se acerca es un peligro potencial. En una situación de estrés el tiempo se detiene. Es una ilusión.

El tiempo subjetivo se debe que existen más acontecimientos en el mismo tiempo y eso hace que la duración subjetiva aumente. Es la expansión del tiempo. Con la edad tendemos a comprimir la información. Los hechos no son tan relevantes, ya los hemos vivido antes. Esto produce el hecho de que los niños alargan el tiempo subjetivo y los ancianos lo acortan. Cuando eres niño, echar la vista atrás en un verano divertido hace que parezca eterno.

El cerebro percibe estímulos súmamante breves. Una presentación visual de 5 milisegundos es suficiente para que el sujeto haya visto algo. Con 30ms reconoce sin problemas la palabra presentada. Dos estímulos presentados con una demora de 5ms parecen simultáneos, pero con 20ms de demora se puede establecer el orden de llegada.

Sin embargo, en el cine, la secuencia es de 24 fotogramas por segundo, unos 40ms por fotograma. El cerebro organiza los acontecimientos de forma que parece una secuencia continua. Cuando se introdujo el sonido se presentó el problema de la sincronía. Pronto averiguaron que una demora de 100ms, una décima de segundo, es tolerable. Más allá de ello el cerebro se niega a considerar simultáneo el vídeo y audio.

¿Cómo sabe el cerebro sincronizar los estímulos? Esperando a que llegue el último de ellos y construyendo una representación única del acontecimiento. Esto significa que vivimos en el pasado. Una décima de segundo. Aún estamos muy cerca del presente, pero el cerebro necesita esa demora para asegurarse de construir una imagen realista del mundo. El cerebro establece un compromiso entre dos situaciones malas. Vivir muy en el pasado es peligroso. No reconocer correctamente la realidad también. Un auto se aproxima hacia mí, ¿de cuánto tiempo dispongo?

El problema se da entre distintas modalidades sensoriales. Procesamos más rápido los sonidos que las imágenes. Pero también se da dentro de la misma modalidad sensorial. Si toco a la vez el dedo del pie y la nariz, ambos sucesos se perciben simultáneos. Pero el impulso del pie tarda bastante más en llegar al cerebro. Puede incluso decirse que las personas altas viven un poco más en el pasado que las bajas.

El reloj cerebral parece encontrarse en los propios actos motores. Si chasco los dedos delante de los ojos, los estímulos llegan al cerebro en distinto momento. Pero este sabe que son simultáneos y los sincroniza. Esto lo hace constantemente y nuestros propios actos ordenan el tiempo de los estímulos exteriores.

También aquí es fácil crear una ilusión. El sujeto pulsa un botón y se enciende una luz. Poco a poco, sin que el sujeto lo sepa, añadimos una demora de hasta 2 décimas de segundo en la aparición de la luz. El sujeto no lo percibe. De pronto eliminamos la demora. El sujeto tiene la ilusión de que la luz se ha encendido antes de pulsar el botón.

La sincronización temporal no es anecdótica. Parece que puede estar en fenómenos como la dislexia o la esquizofrenia. Más aún. Es la clave de la causalidad. Aprendemos que unos sucesos son la causa de otros a los que llamamos efecto porque las causas preceden a los efectos. La relación causa efecto es esencial en la vida y guía nuestra conducta y nuestro aprendizaje. Si la relación temporal se altera, no podremos establecer la relación causa efecto y estaremos perdidos en el mundo.

Nuestra percepción del tiempo es esencial. Coordinar temporalmente el flujo de millones de neuronas es una tarea colosal. En alguna medida vivimos en el pasado.

Artículo publicado originalmente en ALT1040

domingo, 16 de junio de 2013

Magnetismo para estimular el cerebro

El cerebro es un órgano eléctrico. Es por lo tanto susceptible de ser estimulado con microelectrodos. Pero también con magnetismo. Ahora, científicos están explorando la posibilidad de implantar diminutas bobinas magnéticas que puedan modificar la actividad cerebral.



El uso de microelectrodos es cada vez más extendido. El caso más notable es el del implante coclear. Un dispositivo que tiene varios componentes. Uno de ellos es un micrófono que registra el sonido. A través de unos cables se transmiten las señales generadas hasta el nervio auditivo. De esta forma el dispositivo se salta el oído y estimula directamente el nervio. El implante coclear ha resultado un enorme alivio para personas sordas de nacimiento. Doscientas mil personas en el mundo los usan.

La tecnología de implantación de electrodos también se usa en el cerebro. Es la llamada estimulación profunda del cerebro (DBS por sus siglas del inglés Deep Brain Stimulation). Se usa en el párkinson, en la depresión profunda e incluso en la epilepsia. La idea es producir una estimulación que restaura el ritmo normal de descarga neuronal en el cerebro.

El reverso de la estimulación eléctrica es el magnetismo. La estimulación trascraneal magnética (TMS) consiste en una bobina magnética que se aplica desde fuera del cerebro y produce un campo magnético que cambia el del cerebro y modifica su estado. La TMS se usa experimentalmente y está comenzando a usarse clínicamente. Aplicando un potente imán es posible que muevas tu mano sin desearlo.

Lo que ahora está en experimentación es el uso de pequeños imanes en lugar de electrodos o de grandes imanes. Tiene la ventaja de los electrodos en el sentido de que estimulan pequeñas partes del cerebro, no como la TMS que estimula grandes regiones. A su vez, su efecto varía con la orientación del imán.

En experimentos en la retina, la orientación del imán cambia las poblaciones de neuronas excitadas. Si el imán se sitúa paralelo a la retina, activa un grupo de células llamas bipolares. Si se posiciona perpendicular, activa otro grupo de células llamadas ganglionares.


Un nuevo avance en la estimulación del cerebro que puede permitir el alivio de múltiples enfermedades a las que hoy la medicación no da respuesta.

Artículo publicado originalmente en ALT1040

domingo, 9 de junio de 2013

La risa, incontenible, sincera, social, falsa o amistosa

LOL. La risa es una facultad maravillosa y compleja. Tanto que solo ahora comenzamos a asomarnos a su rica expresión. ¿Cuántas risas hay, por qué nos reímos, qué nos ocurre al hacerlo? La risa es un asunto muy serio.



La risa es un comportamiento universal. Todas las culturas ríen. Allí donde vamos reconocemos lo que pasa por la cabeza del otro cuando se ríe y sabemos lo que significa. La risa es innata. Los niños ciegos y sordos de nacimiento ríen. Más aún, la risa no es exclusivamente humana. Nuestros primos, los grandes simios como el gorila o chimpancé ríen. Ríen incluso las ratas. El estudio de su comportamiento indica unas grandes similitudes con la risa humana. Tanto en ratas como en humanos la risa aparece en los primeros contactos con sus cuidadores.

La risa es una fuerte expresión vocal de emoción positiva. La risa involucra la respiración, la fonación, los movimientos de la cara y a veces todo el cuerpo. En el cerebro se activa el sistema límbico, responsable de las emociones. Cuando nos reímos los músculos intercostales se contraen repetidamente, lo que fuerza al aire a salir con más fuerza que al hablar e interfiere en el habla que es una expulsión más controlada de aire. El sonido de la risa es más fuerte y agudo que el del habla.

La risa es una facultad que se va perdiendo con la edad. Los niños ríen 300 veces al día y los adultos apenas 80. Muchos adultos no ríen en absoluto. Quizá porque ya nada les sorprende. Quizá porque faltan las hormonas o las fuerzas. Quizá por el cambio de su comportamiento social.

Porque si hay algo claro de la risa es que es un comportamiento social. La risa no solo ocurre cuando se hacen o se leen bromas. Sucede sobre todo cuando estamos con otros. Hasta 30 veces más nos reímos en su presencia. Nos reímos más si nos gusta la gente con la que estamos o si queremos gustarles. Cuando estamos con los amigos y nos reímos, manifestamos nuestros lazos de unión con ellos mediante la risa.

La risa es físicamente muy contagiosa. Existe un cierto tipo de neuronas llamadas neuronas espejo. Si veo a alguien agarrar un objeto, en mi cerebro se activan las neuronas responsables de los movimientos de agarrar objetos. Ponerme en lugar del otro significa reproducir mentalmente su acción. Las neuronas espejo están muy presentes en la risa. Cuando oyes una risa se activan las mismas regiones cerebrales que controlan el movimiento facial de la propia risa. Esta activación es una incitación a unirnos a la risa de los otros.

Existen dos tipos de risa. ¿Solo dos? Al menos dos distinciones muy claras. Una es la risa espontánea, natural incontrolable, que surge de manera inconsciente y que apenas sabemos explicar su motivo. La otra risa es la risa social, la risa fingida, la risa de agradar. Se están realizando estudios con resonancia magnética fMRI en la que cómicos hacen reír a los sujetos y se mide su actividad cerebral. Existe una distinción muy clara. La risa espontánea es simple. Su firma neuronal se está identificando. Existe una red neuronal de la risa. La risa social es más compleja. Involucra áreas mucho mayores del cerebro. Tratamos de saber lo que el otro está pensando con la risa falsa, por qué se ríe. Si la risa es real, es fácil entender el motivo. En general distinguimos perfectamente las dos risas, la espontánea y la social.

¿Por qué nos reímos? Es una incógnita por qué un hecho simple provoca esa incontenible expresión, a menudo contra la propia voluntad que tiende a reprimir una manifestación tan escandalosa. Nadie tiene la formula para crear el mejor chiste, la mejor broma. Nos reímos de una situación absurda, de un choque entre lo que esperamos y lo que resulta ser, de una expectativa no cumplida, de una asociación no esperada. Pero también nos reímos de la desgracia ajena. Alguien se cae y se da un golpe terrible y la risa brota de la boca de todos los asistentes. Se ha hecho mucho daño, pero tú te retuerces de la risa hasta tener que apoyarte o caer. Entiendes que no es humanitario reírte del tremendo porrazo, pero no puedes parar.

Y tú, ¿cuándo te has reído la última vez? ¿cuándo te has reído sin control? ¿cuándo te has reído tanto que has estado a punto de tener un problema?

Artículo publicado originalmente en ALT1040

domingo, 2 de junio de 2013

Comunicación aumentada: ayudando a hablar a un niño

La realidad aumentada es un concepto en auge. Ahora, otra modalidad, la comunicación aumentada está ayudando a hablar a un niño según un estudio publicado por la Universidad de Kentuky.




Hunter Harrison tiene 5 años y nació con una deficiencia neuromuscular. Pronto se mostró en su lenguaje, apenas hablaba. También usa silla de ruedas y andador. Hunter entiende sin problemas, pero tiene una enorme dificultad para emitir palabras. Por ello, sus padres hicieron lo imposible por proporcionarle un sistema de comunicación aumentada.

La solución ha venido de una aplicación, Proloquo2Go, basada en iPad. El sistema contiene un conjunto de símbolos mediante los que el niño construye las frases que quiere decir. Hay que tener en cuenta que Hunter aún no ha aprendido a leer.

La mayoría de los sistemas de ayuda a niños como Hunter se basan en aparatos a medida. Es lo que financia la sanidad estadounidense. Estos aparatos sin embargo son caros, grandes, pesados e ineficientes.
Las ventajas de dispositivos como el iPad y otros son evidentes. Son atractivos para todos los niños, no solo los descapacitados. Estos se ven de esta forma integrados. Además son ligeros, baratos (en comparación a los dispositivos a medida) y más importante aún, disponibles para muchas aplicaciones. De hecho, gran parte de las aplicaciones que se desarrollan están hechas por los propios padres y allegados.

Esto significa que según las directrices actuales (del gobierno), una aparato de propósito general como el iPad no está homologado. Es una desgracia ya que instrumentos dedicados a la Comunicación Alternativa Aumentada AAC son más grandes, pesan varios kilos y son mucho más caros, costando con frecuencia varios miles de dólares.
Hunter incluso ha comenzado a hablar ya que va repitiendo lo que dice su aparato. Su madres está muy satisfecha.
Nos hemos dado cuenta de que su discurso es cientos de veces mejor. Antes de comenzar apenas decía las primeras palabras de un niño normal como mamá o papá. Ahora le damos un libro y puede leerlo con la claridad suficiente para que podamos entender lo que quiere decir.

Tras la realidad aumentada, la comunicación aumentada abre un mundo de esperanza para miles de personas.

Artículo publicado originalmente en ALT1040

domingo, 26 de mayo de 2013

Watson, el superordenador de IBM que ganó Jeopardy, comienza a responder el teléfono

Watson el ordenador de IBM que deslumbró en el concurso de TV Jeopardy y se graduó como experto en medicina oncológica atiende al teléfono. IBM inaugura las servicios de call center basados en Watson



Las cifras son gigantescas. 270.000 millones de llamadas a centros de atención telefónica son atendidas anualmente. De ellas la mitad no se resuelven de inmediato o requieren escalar el problema a un supervisor. Un 1% de mejora en la satisfacción del cliente lleva a un 4,6% de ganancia de cuota de mercado. Los clientes satisfechos generan un 23% más de ganancias a la empresa. ¿Cómo mejorar estos datos? IBM cree que Watson proporcionará una mayor satisfacción y mejoras en los resultados financieros.

Watson se presentó al concurso de TV Jeopardy y ganó a los dos mejores concursantes de la historia del programa. Entre sus características estaban
  • manejo del lenguaje natural,
  • posibilidad de formular hipótesis,
  • búsqueda de evidencias
  • manejo de información no estructurada
  • gestión de ingentes cantidades de datos (Big Data)
  • comparación de resultados
  • ranking de respuestas
  • aprendizaje
y un sinfín de algoritmos de Inteligencia Artificial AI que supusieron un gigantesco avance en este área.

Como es de suponer, Watson no estaba concebido para jugar en concursos de TV sino para aplicaciones de negocio. La primera llegó en el mundo de la salud. Así, Watson comenzó a trabajar con la empresa sanitaria WellPoint y el Memorial Sloan-Kettering Cancer Center para proporcionar servicios en la nube capaces de revolucionar la sanidad. Un diagnóstico apoyado por Watson mejoraba la predicción desde un 50% hasta el 90%. En este proceso, Watson se hizo un 75% más pequeño y un 15% más rápido.

Ahora Watson ha dado un nuevo paso: la atención telefónica. Con demasiada frecuencia, al ser atendidos telefónicamente, o no hay una persona al otro lado, o no sabe responder nuestras preguntas. Watson podría ser una buena alternativa.

De modo que en poco tiempo, ese prodigio de la Inteligencia Artificial podría estar al otro lado de la línea. Watson para las masas. El nuevo producto se llamará Watson Engagement Advisor.

Una novedad es que no será un dispositivo que implanten las empresas: no será un ordenador; será un servicio. La empresas contratarán el servicio y podrán realizar modificaciones. Unas tendrán soporte de voz, quizá basado en otros proveedores como Nuance. Otras proporcionarán todos los manuales técnicos y condiciones contractuales. Otras permitirán que Watson acceda a los registros de clientes con la necesaria confidencialidad de modo que Watson podrá llamarnos por nuestro nombre.

Las posibilidades son enormes. Un cliente podrá comenzar un diálogo en su smartphone y seguir después en su PC o tablet. Las industrias interesadas pasan por bancos, asesores financieros, proveedores de servicios telefónicos, compañías de seguros y cualquier organización que proporcione servicios de atención telefónica. Entre las que han manifestado su interés están el proveedor de servicios telefónicos malayo Celcom, las empresas financieras Royal Bank of Canada y el australiano ANZ Banking Group, el proveedor de servicios de IT IHS, y la firma de estudios de mercado Nielsen.


Los sistemas cognitivos han llegado para quedarse y Watson está a la cabeza.

Artículo publicado originalmente en ALT1040

domingo, 19 de mayo de 2013

Robots humanoides, la complejidad del movimiento humano

Acaba de concluir en México la 15ª edición anual de RoboCup, un campeonato de fútbol para robots. En la final un equipo de EE.UU. ganó 4-0 a otro de Alemania. Ver a estos pequeños robots competir hace pensar sobre su colosal desafío: imitar el complejo movimiento humano.


En la competición todos los equipos usan el mismo hardware y el esfuerzo está en desarrollar el mejor software. Los jugadores son completamente autónomos e incorporan habilidades que en los humanos se dan por supuesto: visualizar la propia posición, la de los demás y la de la pelota, usar la estrategia o golpear el balón sin caerse. Aunque se caigan son capaces de levantarse solos. El desafío para la Inteligencia Artificial es formidable. Además lo hacen en un entorno competitivo y practicando el deporte rey, el fútbol.

Comparados con el movimiento humano, los robots palidecen. Se ven sumamente torpes e incapaces. Los japoneses llevan mucha delantera en el desarrollo de robots humanoides y poco a poco van creando mejores prototipos como el famoso Asimo de Honda que es capaz de correr.

Tendemos a desdeñar el movimiento humano. somos seres racionales y ahí radica nuestra superioridad sobre el resto de animales de modo que no prestamos tanta atención a nuestra movilidad. Sin embargo, los humanos somos capaces de realizar un repertorio de movimientos tan variado que ningún otro animal puede aproximarse siquiera. Corremos, tocamos el piano, hacemos piruetas desde el trampolín y bailamos. Es algo totalmente sorprendente si reparamos un poco en ello.

La parte del cerebro involucrada en el movimiento es enorme. Además de procesar las sensaciones, una parte importante de la corteza cerebral está dedicada al movimiento: el córtex motor y el córtex premotor. Pero no solo la corteza cerebral es responsable del movimiento. Los ganglios basales son unas estructuras muy grandes centradas en la movilidad. Lesiones en estas áreas provocan el párkinson y la corea de Huntington. Y además está el cerebelo que contiene muchas más neuronas que la propia corteza cerebral. En conjunto puede decirse que la ejecución de los movimientos humanos requiere el uso de más parte del cerebro que cualquier otra facultad humana incluido pensar.
El objetivo es disponer de un equipo de robots para 2050 que pueda competir contra el equipo campeón humano y ganar. Todavía tenemos 40 años para conseguirlo.
Resulta gracioso fijarse un objetivo para 2050. En la simulación del cerebro el objetivo que se baraja un proyecto como Blue Brain es 2030, aunque es muy discutible que se consiga. En todo caso no es sorprendente que simular el pensamiento requiera 20 años y simular el movimiento necesite 40. Las destrezas motrices humanas son más complejas computacionalmente que las mentales.

Artículo publicado originalemente en ALT1040

domingo, 12 de mayo de 2013

El coste de tener un cerebro muy grande


Lucy es el nombre del esqueleto de un homínido, un Australopitecus, que se encuentra en el Museo Nacional de Etiopía en Addis Abeba. Tiene 3,2 millones de años de edad y su característica más importante es que caminaba de pie. La evolución humana trajo consigo unos cerebros muy grandes con un enorme coste energético. La bipedestación, el uso de las manos, el lenguaje, las capacidades cognitivas, la cultura y la dieta están unidas en el desarrollo humano, pero aún no sabemos cómo.

Lucy tenía el cerebro del tamaño de un chimpancé y no era muy distinta cognitivamente. Desde entonces el volumen del cerebro se ha multiplicado por 3, desde el medio litro de Lucy y los chimpancés hasta el litro y medio de los humanos.

El cerebro humano consume una quinta parte de todas las calorías que ingerimos. Es una cantidad enorme y alimentarlo supuso para nuestros antepasados cambios fundamentales en varias áreas (como curiosidad conviene decir que un cerebro humano consume 20 vatios, lo que una bombilla pequeña. Por contraposición, el superordenador más grande consume 8 megavatios, medio millón de veces más).

El esqueleto de Lucy muestra a las claras que la bipedestación es anterior al crecimiento del cerebro. Andar de pié además modifica la pelvis y el parto. Como consecuencia, los cráneos de los homínidos no nacen totalmente formados. Los huesos terminan de cerrarse a los dos años del nacimiento lo que permite que el cerebro siga creciendo después del parto, algo que no ocurre en el resto de los simios.

La bipedestación trajo otros cambios. Nuestros antepasados podían recorrer mayores distancias sin cansarse y perseguir a la caza durante jornadas. También permitió ver desde una mayor altura lo que resultaba conveniente en las altas hierbas de la sabana. Además dejaba las manos libres lo que permitió fabricar instrumentos y crear una cultura cada vez más compleja. Todo ello trajo consigo un progresivo aumento del cerebro, mayor cultura y más habilidades cognitivas.

Los estudios parecen indicar que la bipestación conlleva un menor coste energético, de modo que los homínidos podían gastar más en pensar ya que su locomoción era más económica. Pero otros factores también han influido.

La caza permitió una dieta más rica, hacer más con menos cantidad de comida y disponer de tiempo libre. La cultura tiene una doble influencia. La cría de la prole en grupos era facilitada por la caza de la manada. Y la independencia del clima se vio favorecida por el vestido y la vivienda.



Saber cómo evolucionaron todos estos aspectos llevará años de investigación antropológica y genética. Mientras tanto, el fascinante recorrido del ser humano desde los tiempos de Lucy seguirá siendo un misterio.

Publicado originalmente en ALT1040

domingo, 5 de mayo de 2013

Test de Turing con humanos: más fácil pasar por gay que por cristiano


Alan Turing se preguntó: ¿pueden pensar las máquinas? Para evitar definir los términos pensar o máquina, decidió crear su famoso test. Si un juez humano no puede distinguir entre una máquina y otro humano, la máquina piensa. Llamó a esta prueba el Juego de la Imitación.




Con el tiempo, el Test de Turing ha demostrado ser una poderosa herramienta. Si bien es cierto que ninguna máquina lo supera en la actualidad en un entorno verbal sin restricciones, cada vez son más las máquinas que lo superan en tareas concretas como jugar al ajedrez.

Ahora el Test de Turing o el Juego de la Imitación ha comenzado a usarse de una forma muy ingeniosa por los sociólogos. Se trata de que una persona se haga pasar por otro tipo de persona y ver si engaña a un juez. De este modo comparamos hasta que punto una persona entiende a las personas que pertenecen a otro grupo social. Para poderme hacer pasar por musulmán, tengo que entender el punto de vista de los musulmanes.

Existen según los sociólogos dos tipos de experiencia. La experiencia contributiva se refiere a los auténticos expertos, físicos, abogados o economistas que aportan nuevos conocimientos y experiencias a su materia. La experiencia interactiva, por el contrario, es la de los expertos que solo rozan el área, hablan con los auténticos expertos y acaban teniendo una buena idea de la materia.

Aplicar el Juego de la Imitación en estos entornos está resultando un experimento sociológico muy fructífero. Harry Collins, sociólogo y autor de estos novedosos estudios, había pasado mucho tiempo trabajando con físicos y se sometió a la prueba. Un físico, el juez, les preguntó a él y a otra persona, un físico auténtico, diversas cuestiones sobre física. Después, las respuestas de ambos, el imitador y el físico, se repartieron entre varios otros físicos que harían de juez. La sorpresa consistió en que el imitador obtuvo mejores resultados que el físico auténtico. Al parecer, lo que más confundió a los jueces es que el físico auténtico dio una respuesta de libro a una pregunta mientras que el imitador proporcionó una respuesta correcta pero inusual. Esto hizo pensar a los jueces que el imitador había elaborado más la respuesta.

Pongámonos en el caso de los ciegos. Han vivido toda la vida en un mundo de videntes. Constantemente escuchan comentarios de personas que ven sobre acontecimientos que pueden ser vistos. El caso contrario es el de las personas que ven y nunca han estado expuestas al mundo de los ciegos. ¿Quién conoce mejor el otro mundo? ¿Quíen engañará a quién? El ciego es muy capaz de engañar al vidente y hacerle creer que ve. El vidente no puede engañar al ciego y hacerle pensar que él también es ciego.

Para medir los resultados se estableció una medida llamada relación de identificación o IR. Con esta medida se ha comenzado a relacionar ámbitos distintos.

Un ámbito estudiado ha sido la homosexualidad. Se da la dramática circunstancia de que Turing era gay y sufrió mucho por ello. Fue condenado a la castración química por ser homosexual y, no pudiendo resistirlo, dos años después se suicidó. Pero la situación en Inglaterra y en la mayoría del mundo ha cambiado. La normalización de la homosexualidad ha permitido que un mundo, antes oculto, sea ahora bien conocido.

Otro ámbito investigado ha sido la práctica religiosa. La sociedad inglesa se ha ido secularizando y los investigadores tenían el interés en saber hasta qué punto. De modo que realizaron el Juego de la Imitación en el que personas no religiosas se hacían pasar por cristianos y fueron evaluados por jueces cristianos.

Y ¿cuál fue el resultado? Entendemos mejor a los gays que a los cristianos. O dicho de otra forma, es más fácil hacerse pasar por lo primero que por lo segundo. O, para ser exactos, las posibilidades que tiene un heterosexual de hacer creer a un gay de que él también lo es son mayores que las posibilidades que tiene un no religioso de hacer creer a un cristiano de que él también es religioso.

El mundo cambia rápidamente pero la utilidad de una buena idea como el Test de Turing permanece.

Artículo publicado originalmente en ALT1040