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lunes, 16 de noviembre de 2015

De máquinas y sentimientos

Las máquinas no expresan sentimientos. Pero, ¿pueden reconocer los sentimientos humanos? ¿Qué interés puede haber en que las máquinas manejen sentimientos?



Las máquinas no tienen sentimientos. Tampoco motivación, voluntad ni conciencia. Quizá puedan llegar a tenerlos, personalmente creo que sí, que no hay una objeción fundamental. Pero el hecho es que hoy carecen de esas facultades. Simplemente no se ha intentado, no ha habido proyectos de desarrollar sentimientos en máquinas. El motivo es sencillo: no hay una compensación económica que sustente tales proyectos. A nadie interesa hoy por hoy una máquina que exprese emociones reales más allá de la investigación. Menos aún motivación: un ordenador se enchufa a la red y funciona, no hay que motivarlo. Y respecto de la conciencia, es demasiado difícil y todos los experimentos son mentales, o sea, filosóficos. Por el contrario, otras facetas de la cognición humana y animal como el pensamiento o el reconocimiento de patrones están en auge en la Inteligencia Artificial.

Los seres humanos, como el resto de los animales, podemos ser descritos de una forma simple: nos alejamos del dolor y nos acercamos al placer con el objetivo de sobrevivir y reproducirnos. El resto, las capacidades cognitivas superiores, está al servicio de la motivación básica. Pensamos para evaluar la mejor inversión en bolsa de forma que nos produzca placer a través de un largo sistema de recompensas: dinero, subsistencia, prestigio, placer en definitiva. Por cierto, como muestra el psicólogo Premio Nobel de economía, Daniel Kahneman, en su libro “Pensar rápido, pensar despacio”, la mayoría de las decisiones económicas, incluidas las de los máximos responsables de empresas y gobiernos, están dictadas por sesgos cognitivos sistemáticos como el efecto halo, la aversión a la pérdida o decenas de sesgos estudiados.

Aunque las máquinas no expresan sentimientos, tiene gran interés que reconozcan los sentimientos humanos. Ahí sí hay dinero. Los humanos somos consumidores y tomamos decisiones económicas basadas en sentimientos. Reconocer los sentimientos permite a las máquinas presentar la información de manera que el consumidor actúe en beneficio de la empresa. Y por supuesto, sí se está intentado aunque el reconocimiento de sentimientos está dando sus primeros pasos.

En la Universidad del Sur de California han creado un personaje virtual que nos escucha activamente. “Ellie” es el nombre de este simulador virtual que habla con la gente. Una cámara de vídeo recoge nuestros movimientos y expresiones y un micrófono analiza nuestra voz. Ellie es capaz de detectar nuestro estado de ánimo, si estamos serios, si miramos a la cámara o al suelo. Ellie va diciendo aprobaciones como “aja” y haciendo preguntas que cambian de los temas positivos a los conflictivos. Lo fascinante es que Ellie no tiene ningún módulo de lenguaje, da igual lo que digamos. Sigue un protocolo simple y no es lo mismo que una psicóloga. Pero es barata y ayuda.

¿Es posible que te conozca mejor un ordenador que un amigo? Al parecer Facebook lo hace. Un equipo de investigadores tuvo acceso a los “like” de FB de miles de usuarios a los que también pasaron un test psicológico. Además preguntaron a familiares y amigos de los sujetos. Con tan solo diez likes, FB predijo mejor la personalidad que los amigos o familiares. Solo las parejas ganaban a FB. Pero con 300 likes, FB era imbatible. Al parecer, los ordenadores pueden conocernos mejor que las personas más próximas.

Existe un tipo de máquina que domina un aspecto de la psicología humana mejor que nadie: las tragaperras. Manejan el sistema de recompensas basado en décadas de investigación de la psicología conductista. Sus algoritmos consiguen que cada jugador se gaste el mayor dinero posible. Y son muy eficaces. Pero hay otros muchos negocios que quieren formar hábitos en los consumidores y aprender de sus pautas de actuación. Las empresas de juegos online saben cuándo te estas cansando del juego y te proponen otro. Y hay que saber cuál es el mejor momento para presentarte un anuncio.

El análisis emocional del lenguaje es más complejo. Pero mucho más potente ya que lanzamos decenas de mensajes al mundo cada día. El producto estrella de la computación cognitiva, IBM Watson tiene su propio servicio en Bluemix. Se llama Watson Personality Insights. Usa los análisis lingüísticos para extraer un abanico de características sociales y cognitivas de los textos que las personas generan a través de blogs, FB, tweets y otros.

Personality Insights infiere los rasgos de personalidad llamados Big Five, las necesidades y los valores de la persona. Big Five es un modelo clásico de descripción de la personalidad de los años 90 que engloba cinco dimensiones: apertura, responsabilidad, extroversión, amabilidad, y neuroticismo. Algunas aplicaciones ya usan este servicio de Watson como NYC School Finder que busca colegios en función de la personalidad de los niños, Speak Up que analiza la personalidad a través de la voz o Your Celebrity Match que busca una personalidad similar a la tuya basándose en tus tweets.

Interpretar las emociones humanas mediante ordenador es una disciplina que acaba de comenzar y que sin duda tiene un enorme interés.

lunes, 27 de abril de 2015

Tu psiquiatra ¿un robot?

La creación de avatares humanos que interaccionen con nosotros es un negocio en pleno auge. El Instituto de Tecnologías Creativas de la Universidad del Sur de California ha creado un personaje virtual llamado Ellie que nos escucha activamente. ¿Un robot psiquiatra?

Conozca a nuestros humanos virtuales, reza un apartado del portal del instituto de tecnologías creativas de la Universidad del Sur de California USC. Y tienen de muchos tipos. Un entrenador, una guía de museo, un profesor o unpsiquiatra.
La idea es mezclar diseñadores de avatares tipo personajes de Hollywood con expertos en distintas áreas así como científicos sociales expertos en lainteracción. Se trata de desarrollar un medio en el que sumergirse para el entrenamiento militar, terapias de salud o educación científica.
Uno de los problemas a superar es el llamado "Valle Inquietante". El fenómeno fue descrito en los primeros 70´s por el robotista japonés Masahiro Mori. Establece que las representaciones humanas (robots, imágenes, muñecos, personajes de videojuegos, avatares...) nos resultan más familiares, más identificables cuanto más se parecen a los humanos, hasta que llegan a un punto en el que se vuelven muy repulsivas, extrañas o inquietantes. A veces son pequeños detalles los que marcan la diferencia. El más común es la textura de la piel. También la calidad del movimiento y del habla, la prosodia o la sensación al tacto. Estudios con monos indican que también ellos tienen el mismo comportamiento. Pasan más tiempo observando fotografías de monos reales o imágenes alejadas de la realidad que las "próximas" a ellos.
Uno de los avatares creados es Ellie, una simulación por ordenador diseñada para charlar con la gente. Una mujer (aunque puede ser un hombre) que guía nuestra conversación con pequeñas muestras de aprobación y preguntas sencillas. Lo fascinante de este robot es que "lee" nuestro estado de ánimo. Es capaz de analizar miles de medidas tomadas de nosotros. Para ello, debemos de hablar a través de un ordenador equipado con varios dispositivos.
Una cámara de vídeo recoge nuestras expresiones faciales. Un sensor de movimientos como Microsoft Kinect analiza nuestros gestos y movimientos. Y un micrófono interpreta las inflexiones de nuestra voz. Con todo ello Ellie establece nuestros cambios de humor y nuestro estado de ánimo, si sonreímos o estamos serios, si miramos a la cámara o bajamos la vista. Ayudada por unas simples aprobaciones "aha" y un sencillo repertorio de preguntas va guiándonos pasando de temas escabrosos a otros más positivos.

Elli no necesita ninguna inteligencia ni entender el lenguaje. Le basta analizar nuestros actos y seguir un sencillo protocolo de actuación. Dado que está en la nube, puede aprender de todos los humanos con los que interacciona. Si, con el tiempo, adquiere capacidades analíticas como Watson, el avance será gigantesco.
Ellie está desarrollada por un psicólogo y un informático. Ha empezado a usarse por el Departamento de Defensa americano. Desde la brutal guerra de Vietnam hasta las actuales de Irak o Afganistán, la dramática secuela de veteranos es interminable. Y Ellie es muy barata.
Desde luego una psicoterapia es mucho más que una escucha activa. El terapeuta nos ayuda a descubrir conflictos y nos da pautas de actuación para llevar una vida mental más saludable. Pero sentirnos escuchados es parte de la terapia.
Desde el confesor en la iglesia hasta el psiquiatra pasando por cualquier amigo, alguien que nos escuche nos alivia. ¿Tendrá un robot el mismo efecto?

lunes, 17 de noviembre de 2014

El poder de la ovulación oculta

Este artículo podría tener otros títulos. La ovulación oculta, base de la sociedad. O bien En el sexo lo que más importa es el tamaño (del cerebro). O como sugiere un nuevo estudio,Cuando las mujeres están en la parte fértil del ciclo, prefieren hombres guapos y el resto del tiempo los prefieren protectores. Veamos por qué.

El 95% de los mamíferos no forma relaciones estables de pareja. El periodo fértil del ciclo ovulatorio femenino es evidente y reconocido por todos los miembros de la comunidad. Durante este tiempo la hembra copula todo lo que puede, con frecuencia con múltiples machos. Después los machos se alejan y no cooperan en la crianza de la prole. Fuera del periodo fértil, los machos y hembras no se relacionan. El macho está siempre dispuesto para copular.
¿Qué ocurre en una situación ancestral en la que no existe la ciencia y de la que provienen nuestros genes? Poco cambia para el macho en la especie humana. Siempre está dispuesto. Pero en el caso de la mujer la historia es muy distinta. La ovulación está oculta tanto para hombres como para las mismas mujeres (aunque las mujeres puedan tener alguna sensación especial, solo la ciencia y contar los días sirve para saber en que momento es fértil). El motivo para que, durante la evolución, la ovulación se haya ocultado es el tamaño del cerebro.
El cerebro humano es muy grande. El parto es complicado en la especie humana: una gran cabeza debe pasar por un orificio estrecho para ello: el canal del parto. Como consecuencia,el bebé nace inmaduro. Su cerebro crece mucho después de nacer. La mujer no puede criar ella sola a la prole. Necesita al hombre para hacerlo. El hombre debe de criar a sus hijos (sea directamente, o proporcionando comida y cobijo) o de lo contrario estos morirán y el hombre no perpetuará sus genes.
¿Cómo se consigue que el hombre permanezca al lado de la mujer durante la crianza? Ocultando la ovulación (insisto en que no es voluntario y la ocultación es tanto para el hombre como para la mujer). En contra de lo que ocurre en los animales, la mujer está siempre receptiva ya que no sabe si quedará preñada o no. Y si el hombre se queda en casa, copulará con frecuencia (no tiene que esperar al periodo fértil de la hembra como los animales) y no gastará recursos criando a la descendencia de otro macho. De hecho, la especie humana es única en el sentido de que copula permanentemente y no como los animales que lo hacen solo cuando la hembra es fértil. De este modo nace la familia humana, de la necesidad de que le hombre colabore en la crianza de los hijos.
Ahora nuevos estudios reflejan que la mujer tiene dos formas de escoger al hombre. Por cierto, realizados por mujeres investigadoras.
De acuerdo con la hipótesis de apareamiento dual, las mujeres tienen dos conjuntos de elección de pareja que se sobreponen: uno conduce a la preferencia por hombres sexualmente deseables que tienen genes de alta aptitud y otro que conduce a preferir a hombres que invierten en la mujer y sus hijos.
¿Qué hombres son sexualmente deseables y tienen genes de alta aptitud? Según otros estudios, está claro: guapos, musculados, masculinos, con voz varonil, y comportamiento socialmente dominante.
En el estudio se midió el comportamiento de 41 parejas heterosexuales. En una entrevista inicial se pidió a las mujeres que evaluaran a su pareja en su grado de atractivo. Se tomaron fotografías de la cara y el cuerpo de los hombres y otro grupo de mujeres los evaluó independientemente. Después se entrevistó a las mujeres en la parte alta del ciclo ovulatorio (cuando podían quedar embarazadas) y en ciclo bajo. La ovulación fue confirmada mediante pruebas de la hormona luteinizante que predice con fiablidad la fertilidad.
En relación a la propia pareja, se hicieron evaluaciones a las mujeres del estilo de “El sentimiento de atracción sexual por mi pareja”, “El pensamiento de que mi pareja es físicamente atractiva” o “La búsqueda de relaciones sexuales con su pareja”.
En relación a hombres que no fueran su pareja, se evaluó lo siguiente: “Noté hombres atractivos en todo el campus o en la ciudad”, “Coqueteé con alguien a quien no conozco”, “Coqueteé con conocidos”, “Me sentí físicamente atraída por alguien a quien no conozco” o “Me sentí físicamente atraída por un conocido”.
¿El resultado? Cuanto menos atractivo encuentran las mujeres a su pareja menos inclinadas están a relacionarse con él en la parte fértil del ciclo. Las mujeres incluso son más críticas con los defectos de su pareja en los periodos de alta fertilidad. Y en contraposición, cuanto menos atractivo encuentran las mujeres a su pareja más inclinadas están a relacionarse otros hombres en la parte fértil del ciclo. En el caso de las mujeres que piensan que su pareja es atractiva, se sienten más próximas a él cuando están en la parte alta del ciclo. Y por último, el ciclo ovulatorio no tiene efecto en las relaciones a largo plazo sean estas con hombres atractivos o no.
Ocultar la ovulación ha sido determinante en el desarrollo de las sociedades humanas y aún contiene misterios que nos dejan perplejos.

lunes, 31 de marzo de 2014

No estés tan seguro

Desconfío de las personas excesivamente seguras. De las que lo saben todo. De las que no dudan. De las que siempre tienen una opinión formada. De las que pretenden abrumar con sus comentarios. No es solo mi caso, la mayoría respondemos igual.


No es posible saberlo todo sobre un tema. Puedes ser una autoridad pero siempre tendrás lagunas. Mostrar tu desconocimiento no es malo. Por el contrario, enseñar tu lado vulnerable hace que los demás se relajen y confíen en ti. Si muestras tu ignorancia sobre algo, tu verdadero conocimiento adquiere más valor. "Será cierto lo que dice ya que admite lo que no sabe" suelen pensar los demás. En añadidura las opiniones tajantes promueven el rechazo.
Años de trato con clientes me han convencido de que no hay nada peor que ocultar lo que ignoras, tratar de mostrar que lo sabes todo o dar una respuesta no fundada sobre cualquier tema. Desde luego, cuanto más sepas mejor, pero nadie está en la obligación de saberlo todo. Además es muy fácil pillarte en una mentira, antes se pilla a un mentiroso que a un cojo, cuenta el refrán. Siempre es mejor decir: no lo se, lo estudio y te respondo.
El que lo sabe todo no tiene nada que aprender. Esta es la peor actitud en la vida. Siempre hay algo que aprender de los otros. Y es bueno hacerles saber que les escuchas, que tienen algo que decir y enseñarte, aunque tú seas la autoridad en la materia. Si tenemos dos oídos y una boca es porque tenemos que escuchar dos veces antes que hablar, dice un proverbio árabe.
Desde luego no puedes dudar de todo. Dos y dos son cuatro. Debes de tener certezas sobre las que construir tu parlamento y no puedes discutir cosas obvias. Pero se humilde, ayuda.
Nada tan estúpido como vencer; el verdadero triunfo está en convencer. (Victor Hugo)
Algo semejante apunta Baba Shiv, profesor de Stanford Business School. Da un discurso rotundo y tendrás muchas personas en tu contra. Deja por el contrario que existan aspectos sin pulir para que los demás quieran intervenir y se apropien de la idea, la hagan suya.
No les venzas, convéncelos. Atráelos hacia ti, haz que tu discurso cale hondo.

lunes, 25 de noviembre de 2013

El desafío de hacer amigos de adulto

La amistad es una relación maravillosa entre iguales que hace más dulce la vida. Aunque tenemos amigos que duran toda la vida, la amistad cambia con los años. A los 20 se hacen muchos amigos. A los 50 se conservan unos pocos. Un fantástico reportaje de New York Times habla sobre ello.

A los 30 y a los 40 mucha gente entra en tu vida a través del trabajo, de los hijos y de las redes sociales. Pero los auténticos amigos decrecen. La vida compleja, la familia, la distancia y otros factores hacen que dejes de cultivar ese bien tan preciado: la amistad. Con frecuencia solo te das cuenta de los has descuidado cuando algo serio ocurre, te mudas a otra ciudad o te divorcias.
Como el caso de una educadora que se mudó de ciudad. Iba a celebrar su 39 cumpleaños. Con 857 amigos en Facebook y 509 seguidores en Twitter, apenas pudo llenar su lista de invitados.
Hice un inventario de las fases de mi vida donde hice más amigos y fue definitivamente en el instituto y en mi primer trabajo.
O de un hombre que se divorció a los 40. Su contacto con los amigos se atrofió debido al trabajo y a la familia.
De repente, con tu esposa fuera de tu vida, te das cuenta de que estás solo.
En los estudios de grupos parece claro que las personas tendemos a relacionarnos con menos gente cuando nos hacemos mayores, pero estrechamos lazos con los amigos de siempre. Cuando el tiempo pasa, el horizonte se achica y abandonamos las exploraciones para centrarnos en lo importante, los amigos próximos, la familia y los hijos.
Y cuando las cosas cambian, resulta difícil encontrar las condiciones idóneas para la amistad. La proximidad, la repetición y los encuentros no planeados.
La proximidad es más difícil cada día de mantener. Los trabajos llevan a las personas de un lado a otro. Esto desde luego es muy diferente en los distintos países. En Estados Unidos la movilidad es muy alta y en España muy baja. También influye el entorno urbano. La ciudad es muy distinta de un pueblo de mil habitantes.
A veces el salario también influye. No siempre es fácil ser amigo de alguien que gana mucho más o mucho menos que tú. Y si tienes pareja, la cosa se complica aún más. No es que mi amigo me caiga bien. También debe hacerlo su mujer y ambos deben de resultar simpáticos a la mía.
Cuando tienes hijos, estos se convierten en una fuente de amistades: los padres de los amigos de tus hijos. En determinado momento estás muy unido a ellos. A veces solo haces planes con ellos. La proximidad es grande, la repetición alta y las relaciones no están muy planificadas. Pero con frecuencia no haces lo que quieres sino lo que los niños quieren. Y también en este caso las cosas cambian. Los niños crecen y cambian de amigos y la relación con sus padres decae.
Existe también un factor decisivo: tú cambias. Ya no es todo excitante, ya no da todo igual. De pronto el listón está alto y te vuelves exigente. Lo que perdonarías de sobra a los 20 no lo haces a los 40. No soportas al pesado, al ególatra, al desequilibrado…
De pronto conoces a un nuevo amigo. Coincides en gustos y actividades. Quedáis en veros. Le llamas y volvéis a quedar. Pasa el tiempo y a pesar del interés os habéis visto dos veces en seis meses. La vida es complicada y la siguiente vez ha pasado un año.
Con el tiempo también te haces más reservado. Ya no lo das todo, ya no lo permites todo. Y te vuelves algo más realista. No todos son tu mejor amigo del alma. En realidad tampoco antes lo eran.
Quizá la aproximación más inteligente es tener amigos en distintos ámbitos. Según las actividades. Tengo un amigo en el trabajo. Tengo un amigo para ver el fútbol. Tengo otro amigo para hacer deporte. Hay uno con el que salgo de copas. Otro amigo es mi vecino.
Con el tiempo se pierden muchas cosas. La amistad incondicional es cosa de la juventud. Pero es imprescindible cultivar la amistad de adulto.
Dedicado a mis buenos amigos.
Publicado originalmente en ALT1040

domingo, 1 de septiembre de 2013

Un dedo es mejor señal de tráfico que una flecha

En un estudio realizado por las universidades de Exeter y Lincoln y publicado en la revista Perception queda patente que usar señales como dedos y ojos es mucho más efectivo que flechas o palabras.


El exitoso broker de bolsa, Sherman McCoy, arruina su vida en La hoguera de las vanidades, excelente novela de Tom Wolfe, cuando toma una desviación equivocada y en lugar de llegar a su lujoso apartamento neoyorquino aparece con su flamante coche en un peligroso barrio del sur del Bronx.
Las señales de tráfico son muy importantes y conducen a un enorme número de errores. Señales que aparecen y luego no se ven durante varias desviaciones, signos que se encuentran después de la desviación, enormes carteles o árboles que tapan las indicaciones o auténticas enciclopedias verticales de larguísima lectura son algunos de los innumerables obstáculos que se suman a la ya difícil tarea de conducir. Parece que el asunto haya quedado en manos de los ingenieros y los especialistas en la mente no tengan nada que decir. Pero no es así.
En el estudio mencionado se usaron técnicas clásicas de medición de la atención. Una de las muchas técnicas que se usan mezclan estímulos que deben de ser atendidos con otros que deben de ignorarse. Es el presente caso. Lo que al final se mide es el porcentaje de aciertos o el tiempo de respuesta. Cuanto más confuso el conjunto de estímulos, más se demora la respuesta.
Se pidió a los participantes que mirasen en la dirección contraria a un punto que aparecía en la pantalla. Si aparecía a la izquierda, debían de mirar hacia la derecha y viceversa. Además se les indicó que aparecerían otros estímulos como flechas, dedos, ojos o las palabras izquierda y derecha. Los participantes debían de ignorar estos estímulos y centrarse en la tarea del punto. Un dispositivo registraba la dirección de sus ojos mientras realizaban las pruebas.
El resultado fue que estímulos distractores como las flechas o las palabras izquierda y derecha no tenían ningún efecto de distracción. En cambio, los dedos apuntando o los ojos mirando distraían mucho a los sujetos.
Notablemente, fueron solo las pistas biológicas, los ojos mirando o los dedos señalando, los que que tuvieron efecto. Las señales de tráfico como las flechas y las palabras no influyeron en absoluto. Más aún, los ojos y los dedos afectaron los tiempos de reacción de los participantes aunque solo aparecieran una décima de segundo.
Mientras dure el tiempo en que los humanos realicemos la complicada tarea de conducir yno seamos sustituidos por máquinas, los ingenieros deberían de dar paso a los psicólogos a la hora de colocar las señales de circulación.

Artículo publicado originalmente en ALT1040

domingo, 23 de junio de 2013

Un largo segundo en el cerebro

Millones de acontecimientos ocurren en el cerebro durante un solo segundo. ¿Cómo se las arregla este complejo órgano para ordenarlos y saber lo que sucede antes, después y simultáneamente?



Millones de impulsos llegan al cerebro desde distintos sentidos. Millones llegan incluso desde un sentido como la vista. El cerebro tiene múltiples áreas de procesamiento. En la vista por ejemplo se procesa en centros distintos el color, la forma o el movimiento. Cada impulso recorre un camino diferente al resto. Algunos son más largos y otros son más cortos. Por lo tanto, tardan distinto tiempo en llegar al cerebro. ¿Cómo sabe el cerebro que dos impulsos que sucedieron a la vez pero llegan en distinto momento son en realidad simultáneos?

El cerebro no es una cámara fotográfica. El cerebro construye el mundo, no toma una imagen fija. El ejemplo de la vista es claro. Vemos un auto rojo moverse. No vemos una sucesión de manchas rojas y una sucesión de formas de auto en distintas posiciones. Es lo que se llama la unión de características. El cerebro lo integra todo y vemos un auto rojo moverse.

Engañar al cerebro y crear ilusiones es muy sencillo. Hay muchos ejemplos de ilusiones visuales. También es sencillo crear ilusiones temporales. Ponte delante de un espejo. Mira a tu ojo izquierdo. Luego al derecho. Hazlo tantas veces como quieras y no verás que tus ojos se mueven. ¿Otra ilusión? Se pide a los sujetos que digan cuánto tiempo está presente un círculo en la pantalla. En general la estimación es correcta. A otros se le pide lo mismo con un círculo que se aleja. También estiman correctamente la duración. Ahora el círculo se acerca. Los sujetos interpretan que la duración es mayor. Algo que se acerca es un peligro potencial. En una situación de estrés el tiempo se detiene. Es una ilusión.

El tiempo subjetivo se debe que existen más acontecimientos en el mismo tiempo y eso hace que la duración subjetiva aumente. Es la expansión del tiempo. Con la edad tendemos a comprimir la información. Los hechos no son tan relevantes, ya los hemos vivido antes. Esto produce el hecho de que los niños alargan el tiempo subjetivo y los ancianos lo acortan. Cuando eres niño, echar la vista atrás en un verano divertido hace que parezca eterno.

El cerebro percibe estímulos súmamante breves. Una presentación visual de 5 milisegundos es suficiente para que el sujeto haya visto algo. Con 30ms reconoce sin problemas la palabra presentada. Dos estímulos presentados con una demora de 5ms parecen simultáneos, pero con 20ms de demora se puede establecer el orden de llegada.

Sin embargo, en el cine, la secuencia es de 24 fotogramas por segundo, unos 40ms por fotograma. El cerebro organiza los acontecimientos de forma que parece una secuencia continua. Cuando se introdujo el sonido se presentó el problema de la sincronía. Pronto averiguaron que una demora de 100ms, una décima de segundo, es tolerable. Más allá de ello el cerebro se niega a considerar simultáneo el vídeo y audio.

¿Cómo sabe el cerebro sincronizar los estímulos? Esperando a que llegue el último de ellos y construyendo una representación única del acontecimiento. Esto significa que vivimos en el pasado. Una décima de segundo. Aún estamos muy cerca del presente, pero el cerebro necesita esa demora para asegurarse de construir una imagen realista del mundo. El cerebro establece un compromiso entre dos situaciones malas. Vivir muy en el pasado es peligroso. No reconocer correctamente la realidad también. Un auto se aproxima hacia mí, ¿de cuánto tiempo dispongo?

El problema se da entre distintas modalidades sensoriales. Procesamos más rápido los sonidos que las imágenes. Pero también se da dentro de la misma modalidad sensorial. Si toco a la vez el dedo del pie y la nariz, ambos sucesos se perciben simultáneos. Pero el impulso del pie tarda bastante más en llegar al cerebro. Puede incluso decirse que las personas altas viven un poco más en el pasado que las bajas.

El reloj cerebral parece encontrarse en los propios actos motores. Si chasco los dedos delante de los ojos, los estímulos llegan al cerebro en distinto momento. Pero este sabe que son simultáneos y los sincroniza. Esto lo hace constantemente y nuestros propios actos ordenan el tiempo de los estímulos exteriores.

También aquí es fácil crear una ilusión. El sujeto pulsa un botón y se enciende una luz. Poco a poco, sin que el sujeto lo sepa, añadimos una demora de hasta 2 décimas de segundo en la aparición de la luz. El sujeto no lo percibe. De pronto eliminamos la demora. El sujeto tiene la ilusión de que la luz se ha encendido antes de pulsar el botón.

La sincronización temporal no es anecdótica. Parece que puede estar en fenómenos como la dislexia o la esquizofrenia. Más aún. Es la clave de la causalidad. Aprendemos que unos sucesos son la causa de otros a los que llamamos efecto porque las causas preceden a los efectos. La relación causa efecto es esencial en la vida y guía nuestra conducta y nuestro aprendizaje. Si la relación temporal se altera, no podremos establecer la relación causa efecto y estaremos perdidos en el mundo.

Nuestra percepción del tiempo es esencial. Coordinar temporalmente el flujo de millones de neuronas es una tarea colosal. En alguna medida vivimos en el pasado.

Artículo publicado originalmente en ALT1040

domingo, 9 de junio de 2013

La risa, incontenible, sincera, social, falsa o amistosa

LOL. La risa es una facultad maravillosa y compleja. Tanto que solo ahora comenzamos a asomarnos a su rica expresión. ¿Cuántas risas hay, por qué nos reímos, qué nos ocurre al hacerlo? La risa es un asunto muy serio.



La risa es un comportamiento universal. Todas las culturas ríen. Allí donde vamos reconocemos lo que pasa por la cabeza del otro cuando se ríe y sabemos lo que significa. La risa es innata. Los niños ciegos y sordos de nacimiento ríen. Más aún, la risa no es exclusivamente humana. Nuestros primos, los grandes simios como el gorila o chimpancé ríen. Ríen incluso las ratas. El estudio de su comportamiento indica unas grandes similitudes con la risa humana. Tanto en ratas como en humanos la risa aparece en los primeros contactos con sus cuidadores.

La risa es una fuerte expresión vocal de emoción positiva. La risa involucra la respiración, la fonación, los movimientos de la cara y a veces todo el cuerpo. En el cerebro se activa el sistema límbico, responsable de las emociones. Cuando nos reímos los músculos intercostales se contraen repetidamente, lo que fuerza al aire a salir con más fuerza que al hablar e interfiere en el habla que es una expulsión más controlada de aire. El sonido de la risa es más fuerte y agudo que el del habla.

La risa es una facultad que se va perdiendo con la edad. Los niños ríen 300 veces al día y los adultos apenas 80. Muchos adultos no ríen en absoluto. Quizá porque ya nada les sorprende. Quizá porque faltan las hormonas o las fuerzas. Quizá por el cambio de su comportamiento social.

Porque si hay algo claro de la risa es que es un comportamiento social. La risa no solo ocurre cuando se hacen o se leen bromas. Sucede sobre todo cuando estamos con otros. Hasta 30 veces más nos reímos en su presencia. Nos reímos más si nos gusta la gente con la que estamos o si queremos gustarles. Cuando estamos con los amigos y nos reímos, manifestamos nuestros lazos de unión con ellos mediante la risa.

La risa es físicamente muy contagiosa. Existe un cierto tipo de neuronas llamadas neuronas espejo. Si veo a alguien agarrar un objeto, en mi cerebro se activan las neuronas responsables de los movimientos de agarrar objetos. Ponerme en lugar del otro significa reproducir mentalmente su acción. Las neuronas espejo están muy presentes en la risa. Cuando oyes una risa se activan las mismas regiones cerebrales que controlan el movimiento facial de la propia risa. Esta activación es una incitación a unirnos a la risa de los otros.

Existen dos tipos de risa. ¿Solo dos? Al menos dos distinciones muy claras. Una es la risa espontánea, natural incontrolable, que surge de manera inconsciente y que apenas sabemos explicar su motivo. La otra risa es la risa social, la risa fingida, la risa de agradar. Se están realizando estudios con resonancia magnética fMRI en la que cómicos hacen reír a los sujetos y se mide su actividad cerebral. Existe una distinción muy clara. La risa espontánea es simple. Su firma neuronal se está identificando. Existe una red neuronal de la risa. La risa social es más compleja. Involucra áreas mucho mayores del cerebro. Tratamos de saber lo que el otro está pensando con la risa falsa, por qué se ríe. Si la risa es real, es fácil entender el motivo. En general distinguimos perfectamente las dos risas, la espontánea y la social.

¿Por qué nos reímos? Es una incógnita por qué un hecho simple provoca esa incontenible expresión, a menudo contra la propia voluntad que tiende a reprimir una manifestación tan escandalosa. Nadie tiene la formula para crear el mejor chiste, la mejor broma. Nos reímos de una situación absurda, de un choque entre lo que esperamos y lo que resulta ser, de una expectativa no cumplida, de una asociación no esperada. Pero también nos reímos de la desgracia ajena. Alguien se cae y se da un golpe terrible y la risa brota de la boca de todos los asistentes. Se ha hecho mucho daño, pero tú te retuerces de la risa hasta tener que apoyarte o caer. Entiendes que no es humanitario reírte del tremendo porrazo, pero no puedes parar.

Y tú, ¿cuándo te has reído la última vez? ¿cuándo te has reído sin control? ¿cuándo te has reído tanto que has estado a punto de tener un problema?

Artículo publicado originalmente en ALT1040

domingo, 13 de enero de 2013

Los prejuicios cognitivos disminuyen cuando pensamos en una lengua extranjera


Un estudio ha demostrado que resolver problemas pensando en una lengua extranjera reduce los prejuicios o sesgos cognitivos.


En economía, el cerebro no es lógico, es psicológico

En general nuestro pensamiento es lógico solo a medias. Manifestamos una gigantesca cantidad de prejuicios cognitivos a la hora de tomar decisiones. Estos han sido estudiados y sometidos a experimentación y vienen a concluir que dependiendo de nuestro estado y la forma de presentar la información, descartamos la solución más lógica con frecuencia y nos inclinamos por decisiones sesgadas.
Estos sesgos son tan importantes que sus estudios han merecido la concesión de dos Premio Nobel. Maurice Allais, Premio Nobel de Economía de 1988 estableció lo que se llamaría la paradoja de Allais. Más tarde, Daniel Kahneman (Premio Nobel de Economía en el 2002) y Amos Tversky postularon la teoría de las perspectivas.
Ambos muestran la falta de coherencia entre las decisiones que toman los sujetos con la utilidad esperada. Esto introduce fundadas sospechas sobre la cientificidad de las decisiones en economía.

Algunos prejuicios comunes

El más conocido es la lotería o las quinielas. En juegos de azar donde existe la banca, con un número de jugadas suficiente, siempre gana la banca. La esperanza matemática es que de cada 100 euros que jugamos perdemos 30 que se lleva la banca o la hacienda pública. Pero millones de personas en el mundo participan en estos juegos.
Según la teoría de la perspectiva, no actuamos en abstracto, objetivamente, de forma absoluta, sino que lo hacemos en un marco de referencia. Comparamos con nuestro punto de partida. Así, arriesgamos para no perder, pero cuando se trata de ganar, optamos por lo seguro.
El efecto de la dotación dice que valoramos más lo que poseemos que aquello de igual valor que no poseemos.
La aversión a las pérdidas hace que sea mayor la insatisfacción por perder 100 euros que la satisfacción por ganarlos.
Veamos el siguiente ejemplo. 600 personas pueden verse afectadas por una enfermedad.
  • La opción A salva la vida a 200 personas.
  • La opción B tiene una probabilidad del 33% de salvar la vida a las 600 personas y un 66% de que todos mueran.
La probabilidad es la misma en ambas opciones, pero la mayoría de los sujetos elige la A.
El mismo dilema expuesto de otra forma.
  • La opción C lleva a la muerte a 400 personas.
  • La opción D tiene una probabilidad del 33% de que no muera nadie y el 66% de que mueran 600.
En este caso, la mayoría elige la opción D (equivalente a la B) frente a la C (igual que la A)

La lengua extranjera

Podría parecer que pensar en una lengua extranjera introduce aún más caos, incertidumbre y sesgo cognitivo.
Sin embargo el nuevo estudio afirma lo contrario. La manipulación en la forma de presentar la información en la lengua nativa se confirma como en todos los experimentos anteriores. Pero cuando la manipulación se presenta en una lengua extranjera, los sujetos no se ven tan influenciados por la manipulación.
Proponemos que este efecto ocurre porque una lengua extranjera proporciona una mayor distancia cognitiva y emocional que la lengua nativa.
Más vale pájaro en mano que ciento volando. Mejor malo conocido que bueno por conocer. ¿Seguro?

Artículo publicado originalmente en ALT1040

domingo, 21 de octubre de 2012

Los efectos de la marihuana en la memoria y la personalidad

Un estudio recientemente publicado indica que la marihuana tiene efectos sobre la memoria a corto plazo. Conclusiones similares se han obtenido en relación a al memoria prospectiva (acordarme de qué tengo que hacer). La marihuana también ha demostrado sus efectos sobre la personalidad.


Efectos de la marihuana en la memoria a corto plazo

El estudio publicado en la revista Cell tiene importancia porque refuerza la idea de que la memoria a corto plazo se ve afectada por el consumo de marihuana. También es importante porque refleja la importancia de los astrocitos, unas células del sistema nervioso que no son neuronas.
Durante la investigación se sometió a ratones a una prueba clásica de laberinto que consiste en recordar una plataforma oculta (encontrarla permite al ratón descansar sobre ella en vez de seguir nadando). La administración de THC (tetrahydrocannabinol, el componente psicoactivo de la marihuana) causó que los ratones empeoraran su desempeño en la prueba. Esto era consistente con estudios anteriores.
La novedad es de índole bioquímico. Se modificaron genéticamente los ratones de modo que se suprimió el receptor de THC (llamado CB1) en las neuronas del hipocampo (estructura cerebral que tiene que ver con el paso de la memoria de corto plazo a largo plazo). Tanto en las que usan el neurotransmisor excitador glutamato como el inhibidor GABA. Los ratones modificados siguieron haciéndolo mal en la prueba. Esto parece indicar que el THC no tiene efecto sobre estas neuronas. Existen otras células en el sistema nervioso llamadas células de glía, las más notables de ellas son los astrocitos. Se suponía que los astrocitos solo sirven de apoyo a las neuronas. Sin embargo, en un tercer grupo de ratones, se suprimió el receptor de THC de los astrocitos. Este tercer grupo realizó las pruebas sin problema. Esto indica que el THC actúa sobre los astrocitos y no sobre las neuronas. Indica además que los astrocitos tienen un importante papel en la memoria.
Además de la importancia celular del estudio, este confirma que la marihuana (y el resto de sustancias que contienen THC como el hachís) tiene efectos claros sobre la memoria.
En estudios anteriores ya se había descubierto la influencia de la marihuana sobre la memoria. Al parecer, las neuronas siguen disparando aunque pierden la sincronización. Es como si el THC liberara a las neuronas del control global.
Otro estudio publicado en Ciencia Cognitiva está relacionado con la memoria prospectiva. Es la relacionada con lo que tengo que hacer en el futuro. Esta memoria está relacionada con:
la planificación de la conducta e involucra una serie de procesos cognitivos como son las funciones ejecutivas, la memoria de trabajo y la memoria episódica, la atención, la autorregulación de la conducta y la motivación
El estudio se realizó en jóvenes con gran reserva cognitiva (alto nivel educativo que previene el deterioro cognitivo que se da en casos como el alzheimer). Eran jóvenes con una trayectoria corta y de baja intensidad. El estudio incluía alcohol, tabaco, cannabis y tranquilizantes. En resumen, los años e intensidad de consumo predicen el resultado (negativo) de las pruebas cognitivas. Los fallos de memoria tiene que ver con situaciones como bloqueos, problemas de planificación, mente en blanco, etc.
… desde que se inicia el consumo de estas sustancias la persona podría situarse en un continuo de deterioro que es modulado por la cantidad, tipo y duración de dicha adicción.

Efectos de la marihuana en la personalidad

Además de los efectos sobre el rendimiento cognitivo, muchos indicadores muestran la relación de la marihuana con la personalidad y el desarrollo de brotes psicóticos.
El estudio más completo se realizó en 2007 y consiste en un metaanálisis publicado en la revista The Lancet.
En general los estudios muestran que el consumo de cannabis en personas predispuestas genéticamente aumenta la probabilidad de ocurrencia de brotes psicóticos, pérdida de la libido, ansiedad o alucinaciones. El cannabis disminuye el umbral para que aparezcan estas experiencias. El uso de cannabis en individuos predispuestos empeora el pronóstico.
Una experiencia común en la esquizofrenia y en los brotes psicóticos es la extrañeza. Suele manifestarse al final de la adolescencia y el sujeto es percibido por los demás como raro. Más extraño aún se siente el sujeto. Me encuentro raro, no soy el mismo yo de siempre, algo me pasa. El cannabis genera sensaciones similares de extrañeza. Es por ello que su consumo exacerbe un sentimiento preexistente de alienación.
Es importante recordar que la marihuana dificulta el recuerdo y no es raro que genere sensaciones extrañas.

Artículo publicado originalmente en ALT1040

domingo, 14 de octubre de 2012

El sujeto experimental eres tú

Realizar un estudio psicológico online puede tener muchas ventajas sobre los estudios tradicionales. En los últimos tiempos están proliferando las investigaciones que usan Facebook, aplicaciones para ordenador o incluso smartphones.



Para realizar un estudio tradicional hay que convocar a unos cuantos sujetos experimentales en un centro, realizar las pruebas, pagarles dietas y obtener resultados. El número suele ser muy pequeño, en torno a los 20 sujetos. La muestra tiende a ser poco representativa, a menudo estudiantes del mismo centro. Por ello la generalización de resultados es limitada. Y además es caro.
Los estudios online tienen una gran cantidad de ventajas. Son más baratos. La cantidad de sujetos llega en algunos casos a 50.000 y no hay motivos para que no sea mayor. La validez de la muestra es mucho mayor al incluir personas de distintas edades y condición. Y si se realizan en con un smartphone, permiten que se realicen en circunstancias muy diversas. También tienen un problema: el control de las condiciones en las que se realiza una experimentación es mucho más riguroso en los estudios clásicos que en los online. Pese a ello estos estudios están en auge. Veamos alguno de ellos.

Estudio del CSIC sobre la inteligencia visual en Facebook

El estudio está actualmente en marcha. Además de conocer los resultados de la ejecución, se pueden relacionar muchas variables que están presentes en el perfil de Facebook como edad, sexo, población…
Es la primera vez que utilizamos una red social para un estudio cognitivo, lo que nos permitirá obtener una gran cantidad de información de la capacidad cognitiva de usuarios de Internet de todo el mundo. Una vez recopilada la información, la analizaremos para obtener modelos y resultados sobre capacidad visual que resulten novedosos.
Los resultados ayudarán a determinar qué factores (tiempo, información social o edad) afectan a la capacidad visual. Este análisis nos permitirá elaborar un modelo de esta respuesta en seres humanos.

Cuando dejamos vagar la mente, nos sentimos infelices

Este fantástico estudio se realizó con iPhone. Su poder supera el de cualquier estudio clásico imaginable. Los sujetos experimentales descargaron una aplicación para iPhone. Esta les preguntaba en cualquier momento qué hacían y cómo se encontraban. 2.250 voluntarios participaron en el estudio con edades entre 18 y 88 años. Se recogieron la friolera de 250.000 datos.
Los resultados son dignos de mención. El 46,9% del tiempo lo pasamos pensando en cosas distintas de lo que estamos haciendo. Y ello nos hace infelices. No resulta sorprendente que el momento más feliz es cuando practicamos sexo. Lo que no dice el estudio es si los sujetos pararon para responder a la aplicación o terminaron sus quehaceres sexuales y contestaron después. Las personas estaban contentas en un 90%, 15 puntos más que las siguientes actividades que fueron: hacer ejercicio, conversar, escuchar música, pasear y otras. Desplazarse al trabajo y trabajar estaban al final de la lista.
Incluso si usted está haciendo algo que es realmente agradable, no está protegido contra los pensamientos negativos. La tasa de vagabundeo de la mente es menor para las actividades más agradables, pero cuando la gente deja vagar la mente, tiene la misma probabilidad de caer en pensamientos negativos.
La mente distraída parece omnipresente en todas las actividades. Este estudio muestra que nuestra vida mental está impregnada, en un grado notable, por lo que no está presente. El vagabundeo de la mente predice de forma excelente la felicidad de las personas. De hecho, la frecuencia con la que nuestra mente abandona el presente es un mejor indicador de la felicidad que las actividades que estamos realizando.
La aplicación está disponible y la usan 5.000 personas.

Entrenamiento mental e inteligencia

Un estudio realizado por la BBC causó gran impacto en la apreciación de las bondades del entrenamiento mental.
El estudio concluyó que el entrenamiento mental llevado a cabo a través de juegos de ordenador o consolas de juegos, mejora la tarea específica que se entrena, pero no la inteligencia general.
El impacto se debió a que la muestra era muy grande, a que en la génesis y difusión estaba involucrado un potente medio como la BBC y a que afectaba al boyante negocio de los juegos de entrenamiento mental. Aunque no estaba citado en el estudio, la referencia era clara al gigante Nintendo que ha vendido más de 100 millones de copias de su consola DS y sus juegos de Brain Training.
El estudio era online y se inscribieron 52.617 participantes sanos de entre 18 y 60 años de los que quedaron finalmente 11.430. Estos participantes realizaron entrenamiento con distintos juegos durante 10 minutos diarios, 3 días a la semana y 6 semanas. Antes y después fueron medidos en tareas de inteligencia general.

Otros estudios

El número de estudios sigue aumentando. Te propongo algunos aunque to puedo garantizarte que sean divertidos.
En la página de la BBC puedes participar en un experimento de reconocimiento de caras. La web de Ciencia Cognitiva tiene una página para que participes en estudios online. Y en una página sobre prosopagnosia (imposibilidad para reconocer caras) puedes tratar de reconocer caras famosas
Cada día hay más estudios en los que puedes ayudar a la ciencia porque el sujeto experimental eres tú.

Artículo publicado originalmente en ALT1040

domingo, 23 de septiembre de 2012

El universo es relativista y cuántico pero nuestro cerebro es newtoniano

Vivimos en un universo relativista y cuántico que comprendemos con dificultad a pesar de que según revela un estudio de la Universidad de Missouri los niños vienen al mundo con conocimiento intuitivo de la física.


El cerebro newtoniano

La literatura científica revisada por el estudio indica que la física intuitiva ocurre desde los dos meses, la edad mínima en la que se pueden hacer test. A esa edad los bebés muestran una comprensión de que los objetos que no se sujetan caen y de que las cosas que se ocultan no dejan de existir. A los 5 meses tienen la expectativa de que las sustancias no cohesivas como la arena o el agua no son sólidas. Y a los 10 meses eligen de entre dos grupos, aquel que tiene más comida.
Creemos que los niños nacen con expectativas acerca de los objetos que les rodean, a pesar de que ese conocimiento es una habilidad que nunca se les ha enseñado. A medida que el niño se desarrolla, este conocimiento se va refinando y, finalmente, conduce a las habilidades que utilizamos como adultos.
La metodología se basa en la mirada de los infantes. Se les presentan situaciones esperadas y no esperadas. Por ejemplo, un objeto se detiene ante una barrera o no lo hace. Sistemáticamente los bebés miran durante más tiempo la situación inesperada; en el ejemplo el objeto que atraviesa la barrera. El estudio se centra en los objetos, las sustancias, la continuidad, la cohesión y los cambios de propiedades.
Estas expectativas no son exclusivamente humanas sino que parecen compartidas con muchas otras especies desde primates no humanos hasta pollos.
Nuestra experiencia nos indica que tenemos un conocimiento inconsciente muy desarrollado de las leyes físicas del mundo en que vivimos. Un ejemplo evidente es el movimiento de los cuerpos. Aplicamos la fórmula tiempo=espacio/velocidad de forma sistemática. En un instante calculamos la velocidad a la que se acerca un coche, el espacio que nos separa de él y el tiempo que transcurrirá hasta que llegue a nosotros. Basado en ello cruzamos la calle o esperamos. El águila que se cierne sobre el conejo realiza esos cálculos así como el mismo conejo.
Lo mismo ocurre con otras propiedades físicas. Estimamos si podemos levantar un objeto solo con verlo. Sabemos si un objeto cabe o no en una caja. Sabemos que una comida caliente cederá calor al aire y esperamos a que se enfríe. No pretendemos mover una pared pero sí un carro del supermercado. Es la física inconsciente. Es el cerebro newtoniano.
Aún así, otros conceptos se nos hacen más esquivos. Galileo demostró que la tierra atrae con la misma gravedad un grano de arroz que una bola de acero. Esto ya no es tan evidente. Y si pasamos al electromagnetismo, algo que rara vez vemos en la naturaleza, la intuición ya no sirve. De hecho necesitamos analogías para entenderlo: la diferencia de potencial eléctrico es similar a la diferencia de altura de dos objetos.

El universo relativista y cuántico es inconcebible

Lo que sigue a continuación es una mera opinión. Y empezaré con una confesión. Leí la Breve Historia del Tiempo de Stephen Hawking con deleite. Apenas comenzado encontré un razonamiento que no entendí. Lo volví a leer con el mismo resultado y tomé una decisión: si no entendía algo seguiría leyendo sin detenerme. Todos los capítulos empezaban bien y acababan en un razonamiento que no comprendía. Hace poco leí la Brevísima Historia del Tiempo. Entendí aún menos, me pareció un relato fantástico y si algún capítulo hubiera sido inventado no lo hubiera descubierto. No se me entienda mal, no le quito un ápice de credibilidad. Es solo que no lo entiendo y no me siento orgulloso de ello. Acepto, eso sí, las conclusiones como resultados de la aplicación del método científico realizado por personas con la autoridad suficiente como para fiarme de ellas.
Hay al menos tres modos de comprender la física: mediante los procesos sensoriomotores inconscientes, mediante la representación mental y mediante el razonamiento lógico-matemático.
Los efectos de la teoría de la relatividad y de la mecánica cuántica son inapreciables para nuestro cerebro a las velocidades mucho más pequeñas que la velocidad de la luz y en magnitudes mucho mayores que el electrón en que nos movemos. Para nuestra vivencia el mundo es newtoniano y nuestras sensaciones y respuestas motoras también lo son.
Nuestra forma de representación del mundo tiene un fuerte componente visual aunque también se basa en conceptos o ideas. El mundo relativista y cuántico no encaja en nuestra forma de representar la realidad. No lo podemos representar o imaginar. Es inconcebible y anti-intuitivo. Esto conduce a las frecuentemente señaladas paradojas de ambas teorías. De la teoría de la relatividad se desprende que a una determinada velocidad:
  • El tiempo transcurre más despacio
  • La masa se incrementa
  • El tamaño disminuye
  • La gravedad aumenta
¿Podemos concebir una masa infinita en un espacio ínfimo? ¿Cabe en nuestras cabezas que el tiempo se detenga? ¿Es posible pensar que el tiempo no haya existido siempre? Y las consecuencias anti-intuitivas continúan. Ningún objeto puede viajar más rápido que la velocidad de la luz. Al la velocidad de la luz las velocidades no se suman. Más incomprensible si cabe: dos sucesos simultáneos para un observador no lo son para otro observador distinto. La masa puede transformarse en energía y viceversa. El espacio y el tiempo forman parte de un sistema cuatrimensional.
¿Y qué decir de la mecánica cuántica? Es imaginable que las ondas y las partículas son dos caras del mismo fenómeno o que no podemos determinar a la vez la posición y la velocidad de una partícula?
Incluso los conceptos mismos de infinito y átomo son paradójicos y propios de la metafísica. Porque si el universo es finito ¿qué hay cuando llegamos al final? O ¿cómo podemos concebir el infinito? Y ¿no debería ser posible dividir cada partícula más allá del átomo? ¿Hasta lo infinitamente pequeño?
Según el excelente blog de física, El Tamiz
Conozco muy poca gente que realmente entienda la relatividad general en todos sus detalles. Y, francamente, no conozco a nadie vivo que realmente entienda la mecánica cuántica moderna de verdad. Desde luego, yo personalmente no entiendo ninguna de las dos.
Aunque aclara:
mi definición de entender algo es bastante exigente – algo sí que sé de ambas teorías, pero decir que se entiende una teoría física tiene mucha tela.
Como dice Richard Feynman, Premio Nobel y uno de los mejores divulgadores de física:
Creo que puedo decir que nadie comprende la física cuántica.
Las teorías físicas no son solo un conjunto de ideas afortunadas. Están sostenidas por un sofisticado razonamiento lógico-matemático y comprobadas por la experimentación. Pero entenderlas matemáticamente es un camino que la mayoría no estamos dispuestos a recorrer. El propio Hawking no nos anima a ello. Como dice en su libro, los editores le advirtieron que por cada fórmula matemática que escribiera perdería la mitad de sus lectores.
Pero quizá ni siquiera las matemáticas nos ayuden. Según John Von Neumann, uno de los padres de la computación:
Las ciencias no tratan de explicar, incluso apenas tratan de interpretar, construyen modelos principalmente. Por modelo, se entiende una construcción matemática que, con la adición de ciertas interpretaciones verbales, describe los fenómenos observados. La justificación de tal construcción matemática es sólo y precisamente que se espera que funcione.
Espero haberte consolado si no comprendes bien el universo en el que vivimos. Por mi parte seguiré leyendo libros de divulgación física. Aunque no los entienda.

Artículo publicado originalmente en ALT1040