domingo, 24 de febrero de 2013

¿Tiene futuro el trabajo humano?


El avance de la tecnología, la capacidad cada día más poderosa de los ordenadores y el estado de la economía mundial con un aumento de la desigualdad y del desempleo hace inevitable la pregunta ¿qué ocurrirá con la fuerza laboral, seguirán existiendo los empleos, cómo será la economía del futuro?



A lo largo de la historia, la tecnología ha permitido la prosperidad, la productividad y la creación de riqueza. El arado romano permitió que tierras difíciles fueran labradas llevando alimentos a mucha población. También ha destruido empleo. El tractor y las máquinas cosechadoras sacaron a mucha gente del campo; ya no eran necesarios.

La mecanización siempre ha tenido detractores. El ejemplo más mencionado es la falacia ludita. A principios del S XIX, tomando un líder inventado, Ned Ludd, los luditas se resistieron a la introducción de máquinas en los telares. Estas abarataban el trabajo y creaban desempleo. Los luditas destruían máquinas para evitarlo. Los economistas llaman falacia ludita a la idea errónea, según ellos, de que las máquinas destruyen empleo ya que este se crea en otros sectores industriales. Más antiguo aún es el sabotaje que viene del término sabot, zapato de madera que los trabajadores holandeses del S XV lanzabas a las máquinas para inutilizarlas.

El código de barras es un ejemplo de lo contrario, de cómo la tecnología puede crear empleo. Facilitó la localización y movimiento de productos por todo el mundo. Gracias a esta sencilla tecnología se han creado millones de puestos de trabajo en todo el planeta. La realidad de prosperidad relativa en la que vivimos, con una riqueza mayor que nunca ha existido, no hubiera sido posible sin la tecnología. Hoy todo el mundo tiene un móvil incluso en países pobres y hay menos hambre que nunca (aunque el esfuerzo que queda es gigantesco).

La tecnología ha tenido un enorme impacto en la productividad. No existe problema de abastecimiento de ningún producto (aunque existan problemas medioambientales graves), hay de todo, todo es barato. Dicho de forma menos rotunda, la mayoría de bienes y servicios básicos están al alcance de todo el que tenga algo de dinero, lo que significa que lo básico está disponible para los que tienen un empleo, un trabajo por el que perciben dinero. ¿Y el trabajo está asegurado?

Un buen número de opiniones se han vertido en los últimos tiempos en un país poco sospechoso de comunismo: USA. Martin Ford en Las Luces en el Túnel y Douglas Rushkoff en ¿Se han vuelto obsoletos los empleos? se lo preguntan. Erik Brynjolfsson y Andrew McAfeeun profesores del MIT hacen lo propio en La Carrera contra la Máquina. El futurista Thomas Frey vaticina que se perderán nada menos que dos mil millones de empleos hasta 2030.
La principal lección de treinta y cinco años de investigación en Inteligencia Artificial IA es que los problemas difíciles son fáciles y los problemas fáciles son difíciles. Las habilidades mentales de un niño de cuatro años de edad, que damos por sentado: reconocer un rostro, levantar un lápiz, caminar por una habitación, responder a una pregunta, de hecho resuelven algunos de los problemas más difíciles de ingeniería jamás concebidos () A medida que aparece una nueva generación de dispositivos inteligentes, serán los analistas de valores, los ingenieros petroquímicos y los miembros de una junta de libertad condicional los que están en peligro de ser reemplazados por máquinas. Los jardineros, recepcionistas y cocineros tendrán asegurados sus puestos de trabajo en las próximas décadas (Steven Pinker, Psicólogo Cognitivo)
Constantemente escuchamos que la formación es esencial, que los puestos que se destruyen son los manuales, los de bajo nivel intelectual, que hay que saber idiomas, ser médico o abogado. ¿Son conocimientos que protegen del desempleo?

Existen varias tecnologías y modelos a observar. Uno es la impresión 3-D. ¿Tendremos impresoras que fabriquen cualquier cosa? Más actual es el modelo de autoservicio. Cada vez menos gente es atendida por una persona. No vas al banco. Operas tú, humano, a través de la red con una máquina. Y sacas tu billete de avión en modelo autoservicio. Los ejemplos de autoservicio son inacabables.

Observemos el caso del ordenador Watson que venció en el concurso de televisión Jeopardy. Ha sido contratado por el mayor seguro de salud americano. ¿Para qué? Para ayudar en el diagnóstico médico. Un trabajo de alto nivel. También por el Citygroup, uno de los mayores bancos mundiales. ¿Su función? Ayudar en la detección de fraude entre otras tareas. También un trabajo de alto nivel. Respecto de los idiomas, ¿alguien quiere hacerse traductor existiendo Google Translator?

Paradójicamente muchos empleos de bajo nivel son insustituibles. La robótica humanoide está en pañales. Nadie espera ser atendido por un camarero robot. Un autómata mo puede colocar los objetos de una habitación, desplazarse por el metro de una ciudad, ayudar a un anciano o arreglar una cañería.

El mundo está cambiando y es probable que sobren productos y falte empleo. Pretender un cambio económico en el que haya reparto de trabajo y riqueza se me antoja tan radical como la imposición del modelo soviético en el siglo pasado. Pero no parece que el pleno empleo vaya a volver.

Pese a todo, la formación y la cualificación serán siempre necesarias. Para buscar un empleo, para mejorar en el empleo. Y sobre todo para disfrutar de una vida más plena.

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domingo, 17 de febrero de 2013

Tampoco en el olfato se crean nuevas neuronas


Los mamíferos han producido ya todas sus neuronas antes del nacimiento. Después ya solo se crean nuevas neuronas en un fenómeno llamado neurogénesis en dos localizaciones: el bulbo olfativo y el hipocampo. Un estudio muestra que en los humanos tampoco se crean nuevas neuronas en el bulbo olfativo lo que nos diferencia del resto de los mamíferos.


Desarrollo del cerebro

En el momento álgido de la neurogénesis se crean 250.000 neuronas por minuto, una tasa asombrosa. El cerebro crea el doble de las neuronas que sobrevivirán. La mitad muere por apoptosis o muerte programada (llamada así porque se activan genes que causan la muerte de la célula). Se establece una competencia entre las neuronas y las que están mejor situadas y hacen sinapsis más efectivas sobreviven, mientras que el resto se suicida. Durante los primeros años de existencia, estamos recortando sinapsis y neuronas, más que creándolas. Aprender significa tanto crear conexiones valiosas como destruir las inútiles. Ser más inteligente no significa solo tener más neuronas, sino tener mejores neuronas.

Tras la primera infancia ya no se crean más neuronas en el organismo, salvo en algunas estructuras como en el hipocampo o el bulbo olfativo (en los mamíferos y se pensaba que también en los humanos). Con los años se va produciendo una muerte neuronal progresiva. Enfermedades como el Alzheimer producen una muerte neuronal masiva de efectos devastadores. ¿Por qué no se crean más neuronas durante el resto de la vida que vengan a suplir las perdidas por el desgaste natural y las enfermedades?

No hay una respuesta a esta pregunta, pero se puede especular con el motivo. Las neuronas no ejercen una acción en masa como las fibras musculares o las hepáticas. Cada neurona tiene una personalidad propia debida entre otras cosas a las conexiones que ha formado durante su existencia (y la del organismo al que pertenece). La neurona contiene la historia del individuo. Reemplazar una neurona supondría situar la nueva en el lugar de la antigua y restablecer los miles de sinapsis que la antigua había formado. La evolución no ha arbitrado un mecanismo que haga esto posible. La alternativa es el caos. Suplantar una neurona por otra sin respetar las conexiones llevaría a la confusión. Exagerando, podemos imaginar una neurona en la retina que realice una mala conexión y active un músculo del cuello. Cada vez que el individuo abre el ojo, el cuello se mueve. No hay un mecanismo que permita la creación de neuronas y evite el caos. Y esto es fundamental en el desarrollo de posibles nuevas técnicas que pudieran permitir el cultivo y trasplante de neuronas.

El olfato

Hasta el momento se sabía que existe neurogénesis en el hipocampo, responsable del paso de la memoria a corto plazo a la memoria a largo plazo y en el bulbo olfativo. Pero realizar experimentos en humanos es muy complicado. A pesar de todo, hay algunas evidencias de que se generan nuevas neuronas en el hipocampo.

Pero el estudio del bulbo olfativo arroja resultados sorprendentes. Con la técnica de datación del Carbono 14 se ha establecido que las neuronas olfativas humanas tienen la misma edad que el individuo al que pertenecen. En cambio, en los roedores se sabe que se generan permanentemente.

El olfato es un sentido en desuso en la especie humana. Para otros muchos animales su importancia es vital y reconocer nuevos olores se ve ayudado por el nacimiento de nuevas neuronas olfativas. En nuestro caso el olfato es una reminiscencia de cuando eramos animales más primitivos.

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domingo, 10 de febrero de 2013

Libros impresos 600 años antes de la Biblia de Gutenberg

El eBook es lo último en tecnología de libros. Lo llevas a cualquier lado, se lee con comodidad, pesa poco, cabe mucho. Antes existían los textos por ordenador con su enorme cantidad de tipos de letra o fonts. Y previo a todo esto los libros impresos, verdadera revolución en el mundo de la cultura y la ciencia, un cambio definitivo para la humanidad. La imprenta, ¿es un invento de Gutenberg? No, un invento chino.



La escritura es el mayor invento de la humanidad. Comenzó en Sumeria hace 5000 años como una tecnología de contabilidad: cuánto debe este, cuánto debo a aquel. Permitió superar las barreras de espacio y tiempo en la transmisión del conocimiento. Permitió también la acumulación del conocimiento superando la capacidad de un solo cerebro. Los libros escritos a mano eran de un valor incalculable ya que había pocos, muy pocos. Llevaba años escribir uno y casi el mismo tiempo copiarlo. Hasta que llegó la imprenta de tipos móviles, invento chino habitualmente atribuido a Johannes Gutenberg.

El libro impreso más antiguo fechado que se conoce es el Sutra del Diamante, una de cuyas copias se encuentra en la Biblioteca Británica. Tiene fecha y esta es de 868 DC. Otros libros quizá más antiguos no tienen fecha. El Sutra del Diamante está hecho de siete piezas de un solo bloque y aunque escrito en chino, es un texto budista. Se escondió en una cueva en el año 1000 y permaneció junto a otros 40.000 libros hasta su descubrimiento en 1900.

El problema de textos como el Sutra del Diamante es que estaban hechos de una pieza. Esto vino a resolverlo Bi Sheng en torno al año 1000. No se conserva ningún texto suyo, pero sí las descripciones de sus colegas. La solución estaba en construir tipos móviles en los que cada carácter o letra se fabrica por separado y luego se construye un texto con varias de ellas. Los caracteres eran de porcelana y estaban pegados sobre una base. El pegamento era de una clase que permitía despegarlos y recomponernos en un nuevo texto. Bi Sheng construyó más de 3000 tipos.

En 1377 un monje coreano llamado Baegun inventó los tipos móviles de metal e imprimió un libro llamado Jikiji. Los tipos de metal eran más duraderos que los de madera y podían reutilizarse muchas veces. Sin embargo, la imprenta en China se enfrentaba a un problema enorme. Su escritura cuenta con miles de caracteres y la imprenta resultaba poco práctica.

Está en discusión si Gutenberg conocía y copió las técnicas orientales o desarrolló por sí mismo la imprenta. El caso es que popularizó el invento. Su historia es bien interesante. Gutenberg hizo la apuesta de que sería capaz de copiar la Biblia en la mitad de tiempo que cualquier copista. Para desarrollar su invento, pidió prestado dinero a Johann Fust y comenzó a preparar su material. Este consistía en varios tipos móviles correspondientes a las letras, repetidos para poder componer textos largos así como signos de puntuación. Los tipos eran de metal y utilizó una prensa de vino para imprimir el papel.

Sin embargo, Gutenberg no solo quería imprimir la Biblia sino hacer un bello trabajo. El caso es que calculó mal el tiempo y Johann Fust, viendo que su inversión no producía nada, pidió que le devolviera el dinero. Se pusieron de acuerdo en formar una sociedad en la que entraría también el sobrino de Fust. Gurtenberg volvió a sobrepasar el tiempo y finalmente el inversor se quedó con el negocio y dado que su sobrino conocía el mecanismo de la imprenta, pronto sacaron las 150 copias de la Biblia. Son las famosas Biblias de Gutenberg o Biblias de 42 líneas de las que se conservan muy pocas.

La escritura cuneiforme sumeria, los tipos móviles chinos, la imprenta de Gutenberg, los font de ordenador o el eBook, son los pasos del fascinante camino recorrido por el mayor invento de la humanidad.

Artículo publicado originalmente en ALT1040

domingo, 3 de febrero de 2013

Santiago Ramón y Cajal


El reciente estudio Informe Internacional sobre Cultura Científica de la Fundación BBVA indica que la mitad de los españoles no sabe nombrar un solo científico. La otra mitad nombra a Albert Einstein. Preguntados por un científico español, tan solo el 5% recuerda uno: Santiago Ramón y Cajal. Es el momento de repasar su extraordinaria figura.


Vida de Cajal

La vida de Santiago Ramón y Cajal es tan apasionante como su contribución a la ciencia.
Mi aparición en la plaza pública de Ayerbe fue saludada por una rechifla general de los chicos. De las burlas pasaron a las veras. En cuanto se reunían algunos y creían asegurada su impunidad, me insultaban, me golpeaban a puñetazos o me acribillaban a pedradas. ¡Qué bárbaros éramos los chicos de Ayerbe!.. Descalabrarse mutuamente a pedrada limpia, romper faroles y cristales, asaltar huertos y, en la época de la vendimia, hurtar uvas, higos y melocotones: tales eran las ocupaciones favoritas de los zagalones del pueblo, entre los cuales tuve pronto la honra poco envidiable de contarme.

Cajal se interesa pronto por la pintura. Su padre le lleva a un pintor famoso de la época que se mofa de él y le dice que se dedique a otra cosa. Pero de esta afición saca un enorme provecho: sus maravillosas láminas de neuronas. Hoy forman una colección imprescindible.
Después se aficiona a la fotografía. Esto también le sería de gran ayuda en la preparación de las tinciones de los tejidos con los que trabaja. Es poco conocido pero muy notable el hecho de que la mayoría de sus retratos son en realidad autorretratos.
El mundo físico y del deporte no le es ajeno. Cuando pierde un pulso en clase se enfada de tal modo que decide ir al gimnasio a hacer culturismo. Aprovecha para pelearse con un rival por una mujer, la llamada Venus de Milo
Cierta noche paseaba yo, como de costumbre, por la referida calle del Cinco de Marzo, haciendo sonar ruidosamente en las aceras mi formidable garrote, cuando vino a mi encuentro un joven de mi edad, macizo, cuadrado y robusto. Sin andarse con presentaciones ni andróminas, el tal sujeto prohibiome terminantemente pasear la calle donde vivía la señora de nuestros coincidentes pensamientos, so pena de propinarme monumental paliza. Ante tanta audacia, mi dignidad de perdonavidas quedó asombrada. De acceder a tan descortés y humillante invitación, hubieran protestado, además de la negra honrilla, los millones de fibras musculares inactivas que deseaban lucirse a poca costa… Quedó, pues, concertado un lance a estacazo limpio, que había de efectuarse aquella misma noche en los sotos del Huerva… En vista de la desigualdad de los garrotes (he dicho que el mío era una barra), convinimos en acometernos a puñetazo limpio.
También se aficiona al ajedrez
Esto no podía continuar. La fatiga y la congestión cerebral casi permanentes me enervaban. Si en el juego del ajedrez no se pierde dinero, se pierde tiempo y cerebro, que valen infinitamente más.
Finalmente se prepara y gana a todos los miembros de su club y a continuación, para no reincidir, se da de baja en el casino.
Cajal escribió más de 100 artículos y numeroso libros, algunos de ficción. Su autobiografía, Recuerdos de mi vida, de la que están extraídas estas citas es una delicia.
Por si fuera poco, Cajal tiene siete hijos.

Obra científica

Cajal sentó los cimientos de la investigación moderna sobre el sistema nervioso y puede afirmarse que fue el más grande de todos los científicos que estudiaron el cerebro. (Eric Kandel, Premio Nobel 2000)
Cajal fue el científico español más importante, el padre de la neurociencia, el neurocientífico más citado del mundo y Premio Nobel español más merecido.
Es difícil resumir el gigantesco legado de Cajal. Trabajador, ingenioso y poseedor de una intuición genial cambió el curso del estudio del cerebro.
Enfrascado en sus preparaciones, Cajal siempre entendió que debía de abrirse al mundo desde aquella España periférica en la que vivía. Pronto comenzó a suscribirse a revistas francesas y alemanas. Envió sus artículos que fueron sistemáticamente ignorados. Pero él sabía que sus descubrimientos eran muy valiosos y que los sabios europeos (en palabras de Cajal) estaban errados. Cuando vio que no progresaba, empaquetó su microscopio y sus preparaciones histológicas y se presentó personalmente en el congreso de la Sociedad Anatómico Alemana de 1889 en Berlín. Pronto se corrió la voz de que un español tenía un material sorprendente. Uno a uno, los científicos se dieron cuenta de lo despistados que estaban. Gracias a aquel español desconocido, la neurociencia cambiaría para siempre. A partir de ese momento, Cajal goza de una enorme reputación que le lleva a dar conferencias por Europa y USA y a recibir el Nobel.

Su principal hallazgo fue el siguiente. Camilo Golgi (con quién compartiría el Premio Nobel en 1906) había desarrollado una técnica de tinción de las neuronas. Por motivos que áun se desconocen, su técnica solo tiñe un 1% de las neuronas lo que permite verlas separadas de la masa neuronal. Pero las neuronas tienen una forma extraña. Son muy alargadas lo que impide verlas por completo en el microscopio. Aunque ya existía la teoría celular por la que se sabía que el cuerpo está formado por células individuales, con el tejido nervioso no se opinaba igual. La teoría asentada era la teoría reticular por la que se suponía que había una red indivisible de tejido nervioso. Golgi mantuvo la teoría reticular contra toda evidencia incluso después de recibir el Nobel.
Cajal mejoró el método de Golgi y comenzó a estudiar embriones de pollos y otros animales del jardín. En ellos las neuronas son más pequeñas y pudo verlas en su totalidad.
A mis éxitos de entonces contribuyeron, sin duda, algunos perfeccionamientos del método cromo-argéntico, singularmente la modificación designada proceder de doble impregnación
...a causa de la enorme longitud y extraordinaria frondosidad del ramaje nervioso, que inevitablemente aparece mutilado y casi indescifrable en cada corte. Puesto que la selva adulta resulta impenetrable e indefinible, ¿por qué no recurrir al estudio del bosque joven, como si dijéramos, en estado de vivero? Tal fue la sencillísima idea inspiradora de mis reiterados ensayos del método argéntico en los embriones de ave y de mamífero.
Cajal formuló la teoría de la neurona que se basa en tres pilares:
  • Las neuronas son células individuales y no un continuo.
  • Las neuronas se comunican entre si en sitios concretos (llamados sinapsis por Sherrington).
  • Principio de la polarización dinámica. El flujo de corriente va desde las dendritas (entrada) hasta el axón (salida).
Cajal realizó varios descubrimientos más y estudió cientos de tejidos en un trabajo incansable y monumental. Cajal es un ejemplo sin igual de una personalidad aguda e incansable.

Artículo publicado originalmente en ALT1040

domingo, 27 de enero de 2013

Escáner fMRI para investigar la respuesta cerebral de los perros

Un reciente estudio ha conseguido realizar por primera vez un escáner cerebral con resonancia funcional magnética fMRI a dos perros no sedados y en libertad.



¿Qué piensa mi perro cuando me mira con esa mirada tan adorable? ¿Qué quiere? ¿Me reconoce? ¿Sabe cuando estoy contento o furioso? ¿Tiene empatía, es decir, es capaz de ponerse en mi situación emocional y sentirse como yo alegre o triste? ¿Cuánto entiende del lenguaje con el que trato de comunicarme en él?

Cualquier dueño de un perro puede responder a estas preguntas. Y la respuesta será sin duda sesgada. Mi perro es muy listo y lo entiende todo. Hoy estamos un poco más cerca de responder de forma objetiva a estas preguntas. Se ha iniciado una serie de experimentos con perros en un escáner de resonancia magnética.

Una resonancia funcional magnética fMRI mide el consumo de oxígeno en cada parte del cerebro. A partir de ello se infiere que áreas están más activas en cada momento. Es la estrella de la neuroimagen y se realizan cientos de experimentos anuales para estimar qué partes del cerebro son responsables de cada conducta. La fMRI se realiza en un gran escáner en el que hay que introducir la cabeza y permanecer completamente quieto. Si nos movemos, la imagen sale borrosa y es inútil.

Para realizar el estudio se han usado dos perros, Callie, un Feist de 2 años y McKenzie, un Border Collie de 3 años. Los perros fueron entrenados durante meses para entrar en el escáner fMRI y mantenerse completamente inmóviles mientras se medía su actividad neural. En los estudios anteriores realizados con perros estos estaban sedados de modo que sus respuesta neurales eran atípicas. Es la primera vez que esto se realiza con perros no sedados ni atados. Para protegerse del ruido, los perros llevaban orejeras.

En este primer experimento se estudió la respuesta a los movimientos de la mano de su amo. Una señal significa que el perro recibiría una salchicha de regalo. Otra señal significa que el perro no recibiría nada. La región caudada del cerebro, que en los humanos está relacionada con la recompensa, se activaba con la primera señal y no con la segunda.
Estos resultados indican que los perros ponen mucha atención a las señales humanas. Y estas señales están en línea directa con el sistema de recompensa del perro.
El estudio es interesante por la relación especial del perro y el hombre. El perro es la primera especie domesticada por el hombre hace 10.000 años. Estudiar al perro es estudiar antropología humana. Nosotros creamos al perro, pero en alguna medida el perro nos creó a nosotros. El estudio versa sobre la cognición canina. También sobre la comunicación entre especies distintas y su cognición social.

Este es el primero de una serie de estudios. Parecen prometedores entre otras cosas por la actitud de sus protagonistas. Calli entraba en el escáner por su propio pie y a veces cuando no era su turno. Estaba deseosa de colaborar.

Artículo publicado originalmente en ALT1040

domingo, 20 de enero de 2013

Leer la mente, un libro de Jorge Volpi


Leer la mente es un fascinante libro del escritor mexicano Jorge Volpi en el que escudriña los misterios de la mente humana desde la perspectiva de un creador de ficción.



Una opinión extendida sostiene que la ficción no sirve para nada. Más aún, la ficción, como el arte en general, es valiosa porque es inútil, no tiene ningún propósito práctico y su único valor es el de proporcionar placer. En Leer la mente, Jorge Volpi se propone rebatir esta opinión y lo hace brillantemente a lo largo de las escasas ciento setenta páginas que contiene el libro.
Mi hipótesis central: si la ficción es una herramienta tan poderosa para explorar la naturaleza -y en especial la naturaleza humana-, es porque la ficción también es la realidad.
La ficción, la novela, los cuentos, las películas, el teatro, las series, los videojuegos no solo son útiles y prácticos. Son imprescindibles para el desarrollo del individuo y la especie humana. La ficción es un experimento mental que me permite vivir un mundo imaginario y buscar respuestas en él, expandir mi mente, hacerme más humano. En la ficción vivo en el otro, experimento sus miedos y alegrías, sus aciertos y fracasos. Una buena película no me hace pasar una buena tarde, cambia mi vida.

Uno de los productos de la imaginación soy yo mismo. Me invento, me construyo. Yo soy una ficción. Y más aún tú. Eres una ficción producto de mi mente. Naturalmente tú eres real y externo a mí, pero además eres una idea compuesta de otras ideas, de mis sensaciones sobre ti, de mis ideas previas, de mis necesidades y mis potencialidades. Yo soy una ficción y tú también. Aunque nos basamos en hechos ciertos y externos. Somos ficciones verdaderas. Una novela es una ficción que no es verdadera, aunque no necesariamente es falsa, es un simulacro de la realidad. Y si bien es cierto que todos somos ficciones, no lo es menos que todos somos creadores. Nuestro cerebro no reproduce la realidad exterior, la interpreta, la crea.

Tan provocador argumento es a su vez cierto. Volpi realiza una análisis de los temas más candentes en la neurociencia actual con un acento personal y provocador. La conciencia, el Yo o la memoria son algunos de los temas que trata. La bibliografía final recoge los más importantes títulos del estudio de la mente en la actualidad. Volpi es leído, erudito, ameno, genial.

Aunque el libro es excelente, contiene alguna imprecisión y superficialidad. Discrepo en concreto con su interpretación de la conciencia. Según él, la conciencia es la conciencia del Yo, la autoconciencia. A mi entender son cosas distintas. Soy consciente de la realidad y como parte de esa realidad, como parte muy importante, soy consciente de mí mismo. Volpi no desvela el enigma de la conciencia. si lo hiciera, el mundo se volvería hacia él. Nadie es capaz hoy de plantearse siquiera de forma adecuada el mayor misterio al que nos enfrentamos, el llamado problema difícil de la conciencia: por qué o cómo una realidad material, el cerebro, crea una realidad inmaterial (porque la conciencia es real), la mente. Estamos muy lejos de la solución.

La explicación de la memoria es por el contrario brillante. Exigimos a la memoria un esfuerzo para el que no está diseñada, recordar minuciosamente los detalles de nuestra historia, de las historias de los otros, de otras historias, de la Historia. Pero la memoria es caprichosa, se acuerda de lo que le place, de lo que es interesante, de lo que es emocionante. La memoria fabula y falla. Confundimos lo vivido con lo imaginado y con lo que hemos visto realizar a los otros. Y la memoria solo tiene un objetivo: predecir el futuro.
Pero el cerebro cuenta con un solo material a partir del cual dibujar los escenarios del porvenir -el pasado, por supuesto.
También habla de las ideas.
Solo los más ambiciosos y los más cínicos, empresarios, agentes y creadores, tienen la desfachatez de defender a ultranza los derechos de autor. Las ideas son un patrimonio común -todos somos piratas.
He leído muchos libros y artículos sobre el cerebro. Leer la mente no es un libro de divulgación al uso. Creado por un escritor, por un artista, explica de forma clarividente la mente humana. Y lo hace de una forma bella. Decenas de anécdotas, visiones personales, analogías y simbolismos ilustran una obra que en esencia es hermosa.

Artículo publicado originalmente en ALT1040

domingo, 13 de enero de 2013

Los prejuicios cognitivos disminuyen cuando pensamos en una lengua extranjera


Un estudio ha demostrado que resolver problemas pensando en una lengua extranjera reduce los prejuicios o sesgos cognitivos.


En economía, el cerebro no es lógico, es psicológico

En general nuestro pensamiento es lógico solo a medias. Manifestamos una gigantesca cantidad de prejuicios cognitivos a la hora de tomar decisiones. Estos han sido estudiados y sometidos a experimentación y vienen a concluir que dependiendo de nuestro estado y la forma de presentar la información, descartamos la solución más lógica con frecuencia y nos inclinamos por decisiones sesgadas.
Estos sesgos son tan importantes que sus estudios han merecido la concesión de dos Premio Nobel. Maurice Allais, Premio Nobel de Economía de 1988 estableció lo que se llamaría la paradoja de Allais. Más tarde, Daniel Kahneman (Premio Nobel de Economía en el 2002) y Amos Tversky postularon la teoría de las perspectivas.
Ambos muestran la falta de coherencia entre las decisiones que toman los sujetos con la utilidad esperada. Esto introduce fundadas sospechas sobre la cientificidad de las decisiones en economía.

Algunos prejuicios comunes

El más conocido es la lotería o las quinielas. En juegos de azar donde existe la banca, con un número de jugadas suficiente, siempre gana la banca. La esperanza matemática es que de cada 100 euros que jugamos perdemos 30 que se lleva la banca o la hacienda pública. Pero millones de personas en el mundo participan en estos juegos.
Según la teoría de la perspectiva, no actuamos en abstracto, objetivamente, de forma absoluta, sino que lo hacemos en un marco de referencia. Comparamos con nuestro punto de partida. Así, arriesgamos para no perder, pero cuando se trata de ganar, optamos por lo seguro.
El efecto de la dotación dice que valoramos más lo que poseemos que aquello de igual valor que no poseemos.
La aversión a las pérdidas hace que sea mayor la insatisfacción por perder 100 euros que la satisfacción por ganarlos.
Veamos el siguiente ejemplo. 600 personas pueden verse afectadas por una enfermedad.
  • La opción A salva la vida a 200 personas.
  • La opción B tiene una probabilidad del 33% de salvar la vida a las 600 personas y un 66% de que todos mueran.
La probabilidad es la misma en ambas opciones, pero la mayoría de los sujetos elige la A.
El mismo dilema expuesto de otra forma.
  • La opción C lleva a la muerte a 400 personas.
  • La opción D tiene una probabilidad del 33% de que no muera nadie y el 66% de que mueran 600.
En este caso, la mayoría elige la opción D (equivalente a la B) frente a la C (igual que la A)

La lengua extranjera

Podría parecer que pensar en una lengua extranjera introduce aún más caos, incertidumbre y sesgo cognitivo.
Sin embargo el nuevo estudio afirma lo contrario. La manipulación en la forma de presentar la información en la lengua nativa se confirma como en todos los experimentos anteriores. Pero cuando la manipulación se presenta en una lengua extranjera, los sujetos no se ven tan influenciados por la manipulación.
Proponemos que este efecto ocurre porque una lengua extranjera proporciona una mayor distancia cognitiva y emocional que la lengua nativa.
Más vale pájaro en mano que ciento volando. Mejor malo conocido que bueno por conocer. ¿Seguro?

Artículo publicado originalmente en ALT1040

lunes, 7 de enero de 2013

La música ¿es un invento cultural o está en nuestros genes?

Dos psicólogos, Gary Marcus y Geoffrey Miller debaten sobre el origen de la música sosteniendo posturas opuestas. Uno argumenta que no hay genes musicales, que la música es un producto cultural como muchos otros. Otro sostiene que la música es producto de la evolución con el objetivo de encontrar pareja reproductiva.
Puesto que ni la capacidad de disfrutar ni la de producir notas musicales tienen la menor utilidad para el hombre en sus hábitos cotidianos, hay que clarificarlas entre las facultades más misteriosas de las que está dotado. Charles Darwin

La música como cultura

La música es un producto cultural universal. Los instrumentos musicales más antiguos tienen más de 35.000 años. Los niños la aprenden sin dificultad. Aunque las distintas músicas suenen muy diversas, en realidad contienen muchos elementos comunes. Todas las las culturas cantan, tocan tambores y bailan y hay muchos conceptos iguales como el ritmo, el baile, el tono musical, las escalas, la repetición de estructuras y los cambios de timbre para expresar emociones.

¿Es tan generalizada la música como para decir que es universal? ¿Y si es universal, está en nuestros genes?

En realidad, 35.000 años es un suspiro en la historia evolutiva humana. Aunque se trata de más de 1.000 generaciones, solo supone un 0,1% del tiempo que los mamíferos llevan sobre la tierra. Todo el mundo aprende a hablar pero no todo el mundo aprende a cantar. Algunos no son capaces de reproducir las canciones más comunes y muy pocos aprenden instrumentos. La música es muy común, pero no tan universal como el lenguaje.

Hemos nacido para escuchar el lenguaje y los sonidos musicales suenan parecidos al lenguaje. Los bebés prefieren el lenguaje y le prestan mas atención que a la música. Los músicos son grandes ingenieros que construyen cosas que la gente quiere, con cerebros que evolucionaron antes de que la tecnología existiera. Hay grandes áreas del cerebro que se activan con la música, pero no están dedicadas a ella. La música, la lectura o los videojuegos usan regiones que ya tenían otras funciones.

Los genes de la música

En otro lugar, Darwin dijo:
Existen pocas dudas de que el orador apasionado, el bardo o el músico, cuando con sus variados tonos y cadencias excita las más intensas emociones de sus oyentes, usa los mismos mecanismos por los cuales sus antecesores medio humanos levantaban en el otro ardientes pasiones durante el cortejo y la rivalidad.
Los beneficios reproductivos son claros. Los músicos atraen más a las parejas sexuales que los no músicos. También se ve en otras especies: canciones de los insectos, ranas, pájaros, ballenas y gibones. Aunque en general solo cantan los machos, en la especie humana los dos sexos cantan. Ambos son exigentes para buscar una relación duradera que es la que da más hijos. Ambos usan arte, bromas, música o virtudes morales. En algunas otras especies, pocas, los dos sexos cantan como algunos pájaros y gibones.

Dado que somos los únicos grandes simios con aptitudes para el ritmo y la melodía, es probable que sea una adquisición reciente y no haya áreas cerebrales dedicadas a la música. Las áreas musicales en los humanos se superponen con otras habilidades. Como involucran muchas regiones, se entiende que alguien dotado para la música tiene un cerebro en general bien estructurado y merece la pena para su pareja sexual. Además, el contenido de las canciones versa en general sobre amor, algo que parece indicar que es la atracción sexual y el romanticismo una de sus bases, algo que no se ve tanto en otras creaciones culturales.

Pero, ¿se han encontrado genes musicales?

No hay muchas investigaciones sobre genes y música. Como una habilidad general, no se puede encontrar un gen específico que explique la música sino miles de genes. Los que se han encontrado, están también relacionados con otras habilidades humanas no musicales.
Puede haber dos tipos de genes. Unos relacionados con el talento musical. Dado que hay más de medio millón de bases de ADN relacionas con la inteligencia general, un número grande debe estar relacionado con el talento musical.

Los genes relacionados con la la capacidad humana no presente en otras especies deben de ser muy pocos. Si descubrimos que existen en el hombre y en el Neanderthal, sabremos que los genes musicales han aparecido en los últimos 200.000 años, cuando nuestras especies se separaron.

El apasionado debate está lejos de concluir y muestra un hecho sorprendente: la música es omnipresente en nuestro mundo pero apenas ha sido estudiada biológicamente.

¿Y tú, qué opinas? Es la música un producto cultural como otros o nacemos predispuestos a la música.

Artículo publicado originalmente en ALT1040

domingo, 30 de diciembre de 2012

Cerebro multitarea ¿puedes andar y hablar a la vez?


El cerebro es masivamente paralelo. Cuando nos fijamos en algo, millones de neuronas trabajan a la vez. Al mismo tiempo, podemos respirar, andar, oír o pensar. Sin embargo, en actividades que requieren nuestra atención, la multitarea se reduce drásticamente.



Multitarea es la capacidad de realizar varias tareas al tiempo. En el mundo de los ordenadores es un concepto antiguo. Aunque en realidad la completa multitarea es difícil de conseguir. Un procesador es mil veces más rápido que la memoria y esta es mil veces más rápida que el disco. Si tenemos que cargar datos de disco a memoria, el procesador se queda parado esperando. Por ello se inventó la multitarea. En realidad, el procesador no realiza multitarea sino un cambio rápido entre tareas (aunque nuevos procesadores multihebra y multicore pueden hacerlo, para simplificar, consideremos que no). Si los recursos (por ejemplo, memoria) son suficientes, la multitarea mejora el rendimiento global. Pero si son escasos, el rendimiento disminuye. Es lo que ocurre con la paginación. Si cada vez que el procesador cambia de tarea tiene que volver a cargar datos de disco porque no cabían en memoria, el rendimiento global disminuye.

Algo parecido ocurre en el cerebro, aunque las analogías son siempre limitadas: conocemos bien los ordenadores pero poco el cerebro.

Los lóbulos frontales del cerebro, su parte más evolucionada y genuínamente humana tienen a su cargo varias funciones. Entre ellas se encuentra prestar atención, coordinar la información, solictar recursos y planificar actividades. Es la función ejecutiva del cerebro.

La atención puede ser de dos tipos. Divergente, dispersa, pendiente de varios estímulos a la vez en busca de algo relevante. O convergente, enfocada en un problema concreto ignorando el resto de estímulos.

No podemos realizar dos tareas simultáneas si estas son muy demandantes cognitivamente. Se producen los llamados cuellos de botella o embudos. Podemos cambiar de una tarea a otra, pero esto conlleva un gasto adicional de recursos (como la paginación de los ordenadores). Una tarea interfiere en la otra y el rendimiento de ambas se ve afectado. Además, las posibilidades de error aumentan.

Si estamos muy enfrascados en una tarea demandante, bloqueamos la información que proviene de otras tareas. Prueba a calcular mentalmente el resultado de la operación 37 x 43 mientras sigues leyendo este artículo. No puedes. El cálculo mental es demasiado exigente, se produce un cuello de botella, debes dejarlo todo para completarlo. No hay multitarea. A pesar de todo, la multitarea se mantiene a otros niveles inferiores y, aunque estemos muy focalizados en un pensamiento, hay recursos disponbles para mantener el contacto con el exterior. Por muy concetrado que estés, si alguien grita ¡Fuego! prestarás atención y olvidarás la tarea anterior.

¿Puedes andar y hablar a la vez? Sí, porque realizamos una de las tareas automáticamente. Andar no es una tarea que demande muchos recursos cognitivos. Está realizada por el tronco cerebral, la parte más primitiva del cerebro. Ello deja al córtex, la parte más evolucionada, libre para realizar otras tareas.

Las tareas motoras repetitivas pueden aprenderse. El cerebelo interviene en ello. Cuando aprendemos a montar en bicicleta, toda nuestra atención está puesta en la tarea. Con el tiempo, aprendemos, la tarea se automatiza y somos capaces de hacerla de modo inconsciente de forma que no requiere nuestra atención y el córtex puede dedicarse a otras cosas. Pero si encontramos obstáculos en la ruta, montar en bicicleta vuelve a ser cognitivamente demandante y debemos dedicar nuestra atención a esquivarlos, olvidándonos de lo que estabamos pensando.

¿Y qué ocurre con el procesamiento de la información de los medios sociales? ¿Podemos ver la televisión mientras chateamos y hablamos por teléfono? En un nuevo estudio se sugiere que no. El estudio se realizó con dos grupos de personas: los de elevada multitarea y los de multitarea moderada. Los primeros obtenían en general peores rendimientos. Ello es debido a que se distraían en todas las circunstancias. Sin embargo, cuando se trataba de integrar información de varias modalidades sensoriales, obtenían un mejor rendimiento.

Cada vez somos más multitarea. Esto no es necesariamente malo, pero debemos mantener la capacidad de profundizar en los asuntos que lo requieren. También organizar mejor las tareas de modo que la multitarea no nos impida dedicarnos a lo importante y que unas tareas no interfieran en las otras de forma que el rendimiento global sea peor.

Artículo publicado originalmente en ALT1040

domingo, 23 de diciembre de 2012

¿Son las lenguas equivalentes?


Un estudio realizado con 7 lenguas indica que el español se habla más rápido que en chino mandarín, pero que la tasa de transferencia de información es la misma en todas las lenguas estudiadas.



Cuando escuchas hablar a alguien en una lengua que desconoces tiendes a pensar que esta es muy difícil, diabólica incluso. Sin embargo, todo parece indicar que las lenguas son equivalentes en lo que pueden expresar, en su estructura profunda y según este estudio en la tasa de transferencia de información.

El lenguaje es una capacidad innata del ser humano, aunque la lengua concreta se aprende. Cualquier niño sin problemas y con una estimulación suficiente puede aprender cualquier idioma del mundo. Lo hace sin esfuerzo y capta las regularidades e irregularidades de la lengua incluso aunque los adultos le hablemos muy mal, que es lo que de hecho ocurre. Aprende las estructuras gramaticales y cientos de palabras con enorme rapidez. Tiene un cerebro predispuesto para el lenguaje.

La lengua concreta, sin embargo, se aprende. Existen ventanas de tiempo más allá de las cuales el aprendizaje se hace muy complicado. Es lo que sucede cuando se aprende una segunda lengua de adulto.

Todas las lenguas son equivalentes. Es el llamado principio de efabilidad mediante el cual todo lo que se puede decir en una lengua se puede traducir a otra. Existen, eso sí, lenguas con mayor riqueza de palabras y expresiones que otras dependiendo esencialmente del número de hablantes. Una lengua en un lugar remoto que hablen unos cientos de personas no tiene la riqueza del inglés o español. Y por lo tanto, para traducir una frase a esa lengua se requerirán muchas más palabras que en la original, serán necesarios circunloquios. Imaginemos una lengua cuyos hablantes nunca han visto el mar. Es posible hablarles del mar, aunque serán necesarias largas explicaciones.

El lingüista Noam Chomsky (polémico hombre que se mantiene activo aún) postuló la idea de una gramática universal. Según él, hay una estructura profunda común a todas las lenguas y una estructura superficial particular de cada una. Todas las lenguas tienen, por ejemplo, sujeto, verbo y objeto, aunque su orden varía entre ellas.

En este nuevo estudio se tradujo un texto del inglés a otros seis idiomas: alemán, francés, italiano, español, japonés, y chino mandarín. Se pidió a hablantes nativos que lo hablaran en voz alta y se grabó su discurso. El recuento del número de sílabas, ordenó los idiomas de la siguiente forma: japonés (7,84 sílabas por segundo), español (7,82), francés (7,18), italiano (6,99), inglés (6,19), alemán (5,97) y mandarín (5,18).
Sin embargo, el texto total era leído en el mismo tiempo. La densidad informacional de cada sílaba es inversa a la velocidad. Cuando se dicen muchas sílabas, estas contienen poca información y al revés. Es decir, la tasa de transferencia de información es igual en todos los idiomas, posiblemente adecuada a la capacidad de percepción humana.

Por extrañas, rápidas o complejas que puedan resultar otras lenguas, todas son equivalentes en un amplio conjunto de valores universales. 

Artículo publicado originalmente en ALT1040